Pedro Martínez Roig. Coordinador Provincial de Pastoral. Escolapios Betania

La experiencia está implantada en toda la Provincia Betania en cada una de sus presencias. Se trata de una de las etapas recogidas en el Proyecto Marco de Pastoral Arjé para el MCal. 

Objetivos específicos:

Dentro de los objetivos generales del MCal, la Etapa Belén se caracteriza por los siguientes:

  • Implicar a las familias en el proceso de evangelización propio y en el de sus hijos.
  • Realizar un primer/segundo anuncio del Evangelio.
  • Iniciar y acompañar en el despertar religioso.

Origen: Con el lanzamiento del nuevo Proyecto Marco de Pastoral Arjé, en septiembre de 2014 se establecía el nuevo itinerario del MCal propuesto para toda la Provincia. Este itinerario traía como novedad la inclusión de una nueva etapa en el proceso global centrada en los más pequeños y sus familias. Esta iniciativa pretendía recoger la intuición calasancia de que “si desde la más tierna infancia el niño es imbuido en la piedad y las letras, es de prever el feliz desarrollo de toda su vida” y buscaba responder al impulso evangelizador del Papa Francisco y su propuesta de una Iglesia misionera y en salida.

Desarrollo: Como se ha comentado, la Etapa Belén es una etapa encuadrada en el itinerario del MCal que, en nuestra Provincia, pretende acompañar a los niños, niñas y jóvenes desde los tres años hasta la juventud adulta (unos veinticuatro años) en su proceso de fe y en la búsqueda de su lugar de inserción eclesial. Esta etapa cuenta con la peculiaridad de que los niños y niñas son convocados con sus familias a una dinámica de periodicidad mensual desde los tres años (edad en la que entran en nuestros colegios) hasta los ocho años. La experiencia permite acompañar el despertar religioso de los más pequeños y el camino de fe del núcleo familiar que puede encontrarse en muy diversas fases: desde un primer anuncio hasta un compartir profundo con personas eclesialmente asentadas.

Los ámbitos de contenido diseñados para toda la etapa y plasmados en las diferentes sesiones son los siguientes:

  • Invitar a descubrir a la comunidad cristiana escolapia como lugar de vivencia de la fe de las familias.
  • Descubrimiento de la Iglesia como Pueblo de Dios.
  • Introducción a la oración y la vida litúrgica.
  • Trabajar las imágenes de Dios que se tienen y la que nos muestra Jesucristo.
  • Aplicación del itinerario bautismal.
  • El bautismo como invitación a un modo de vida.
  • Conocer el diálogo fe-cultura.
  • Proponer el Evangelio como modo de vida.
  • Introducción a la perspectiva cristiana de la vida.
  • Rudimentos básicos de la experiencia de Dios.
  • Introducción de la expresión corporal, musical y plástica en el proceso personal de fe.
  • Vincular la experiencia religiosa a la vivencia afectiva.

La metodología utilizada se ajusta de manera flexible dependiendo del lugar y del grupo a estos ejes:

  • Una reunión al mes. Padres e hijos por separado tratando el mismo tema.
  • Momentos comunes padre e hijos: en la oración de inicio y en la puesta común al final.
  • Tarea para el tiempo intermedio: no tanto de carácter intelectual, como aplicación práctica de lo trabajado en las sesiones.
  • Añadir indicaciones de este trabajo en casa para la familia (educativos y de clara utilidad) y ofrecer diferentes recursos para apoyar dicha labor: medios digitales, redes sociales y otros recursos.

Todos los materiales se encuentran disponibles en nuestra página web de recursos pastorales https://pastoralbetania.org/etapas/belen/ aunque cada centro, desde la experiencia, ha ido adaptando las dinámicas y sesiones a sus necesidades.

La propuesta cuenta con la colaboración de los profesores de la etapa educativa correspondiente a estas edades que son los verdaderos referentes institucionales para las familias que llegan a nuestros centros. Aun así, siempre se procura enriquecer el equipo de catequistas con otros perfiles diferentes (incluyendo, en muchos casos, a familias que ya han vivido el proceso con sus propios hijos)

Valoración:

Empecé en Belén con la sencilla intención de poder enseñarle valores y respeto al prójimo a mi hija, pero pronto descubrí que era mucho más. Encontré un grupo de personas que no solo comparte inquietudes, sino que también escucha, acompaña y apoya sin juzgar. Con el tiempo, esa cita mensual se convirtió en algo muy especial: una hora de auténtica paz, quizá la única del mes, en la que todo se detiene y podemos quedarnos a solas con nuestros pensamientos y con Dios nuestro Señor. Gracias a esta experiencia, mi forma de entender y vivir la fe ha cambiado profundamente; ahora la miro con otros ojos, más cercana, más consciente y más llena de sentido.

María Luz Gordillo Cabezas (madre de una alumna de infantil 5 años)

Belén es un espacio dedicado a la familia, con la mira puesta en disfrutar de un momento de calma, de escucha, de compartir… Los peques se inician conociendo a Jesús. Todo ello con dinámicas al detalle preparadas. Son muy especiales y te hacen pasar momentos muy bonitos junto a tus hijos. Una gran experiencia.

Irene Torres Ávila (madre de una alumna de infantil 5 años)

La Etapa Belén comenzó hace más de diez años como la gran desconocida dentro del nuevo itinerario del MCal en el que, pese a la gran revolución metodológica, las demás etapas eran herederas de los planteamientos del proceso anterior. Los comienzos fueron complicados en algunos lugares porque el profesorado, agente clave en esta propuesta, no se sentía cualificado para acompañar a adultos tal y como la propuesta planteaba. Se necesitó un trabajo pedagógico grande para hacer entender a todos que la propuesta no busca catequizar sobre temas concretos a los participantes, sino generar espacios de diálogo y compartir fraterno en torno a temas familiares y eclesiales que nos afectan a todos. La propuesta no necesita de expertos en materias determinadas, sino de acompañantes generosos con disponibilidad para dar humilde testimonio de su proceso personal mientras dinamizan y acompañan el compartir de las familias. Con el paso de los años, en la mayoría de lugares los miedos han ido desapareciendo y han sido sustituidos por ilusión y por una experiencia preciosa de fraternidad y comunidad cristiana escolapia. Observamos agradecidos como la experiencia ha sido capaz también de suscitar inquietudes en muchas familias que han deseado continuar su experiencia de vinculación con las Escuelas Pías en otros espacios (Grupos Calasanz de Adultos, Comunidad Cristiana Escolapia…) Belén se ha convertido así en una puerta de entrada privilegiada para muchas familias a una experiencia de fe vivida en comunidad.

Pedro Martínez Roig (Coordinador Provincial de Pastoral y padre de un alumno de infantil de 5 años)