Calasanz: una identidad recibida y compartida

Encuentro de directores. Universidad Cristóbal Colón

Edmundo Gómez Martínez. Comunicación

Los días 19 y 20 de junio de 2024, la Universidad Cristóbal Colón, en Veracruz, México, convocó a personal responsable de direcciones académicas y administrativas para un encuentro formativo: “Calasanz: una identidad recibida y compartida”. En las instalaciones de un hotel de la ciudad.

El rector, P. Francisco Javier Alonso Arroyo Sch. P., invitó a reflexionar sobre la importancia de la identidad calasancia de la Universidad y tener una visión compartida para que el proyecto educativo tenga fuerza.

La metodología del encuentro fueron una serie de testimonios, infografías, lecturas y preguntas para que fuesen discutidas y comentadas por grupos en cada mesa.

Se subrayó la necesidad de elaborar un plan de formación de colaboradores escolapios, sin distinción entre académicos y administrativos, comenzando con la inducción a todo el personal de nuevo ingreso. La formación es una herramienta fundamental para impulsar la identidad.

Se abordó la vida y aportaciones de san José de Calasanz, fundador de la primera escuela pública, popular y gratuita, origen de las Escuelas Pías, así como la presencia actual de la Orden Escolapia, con obras en 43 países de cuatro continentes.

En cuanto a la vocación específica del maestro, el P. Alonso advirtió sobre lo distinto que es decir “soy maestro” a “trabajo de maestro”: “El que realmente posee una vocación tiene una experiencia vital y profunda; es lo que le da valor a una institución educativa y lo que Calasanz descubrió: si no contamos con gente así esto no va a funcionar. Si no se ha descubierto esta vocación de servicio no se puede transmitir a los chicos.”

Y añadió: “Lo que da sentido a tu vida es el relato, la narración. Quien tiene un buen relato sabe interpretar. Nacemos en una comunidad de relatos, donde el dominante ha sido el cristianismo con su entender de la vida, la muerte y el sufrimiento. Los relatos de La Biblia cuentan algo que pertenece a la naturaleza humana, son inspiración para entender lo que vivimos y para manejar nuestra vida. Para nosotros es muy significativo José de Calasanz, cuya narración es inspiración y ejemplo para entender nuestra propia vida y vocación.”

Se recordaron algunos elementos de identidad calasancia que tienen las obras educativas de las Escuelas Pías:  centralidad en niños y jóvenes, la misión compartida, el sentido de pertenencia a la Iglesia, el anuncio del Evangelio, el acompañamiento y la reforma de la sociedad. La Piedad no se limitada a la oración, sino que incluía la enseñanza moral, las virtudes y las buenas maneras, así como las Letras (gramática y matemáticas, entre otros conocimientos). Calasanz recogió lo mejor de la ciencia y la cultura de su época, incluyendo aportaciones del Humanismo para aplicarlo a la educación popular, constituyendo el primer santo en generar un patrimonio pedagógico de grandes dimensiones.

El encuentro fue una oportunidad para presentar el Plan de Desarrollo Institucional 2024-2028 que guiará la gestión de la Universidad, como resultado de un trabajo colaborativo de las diversas áreas. “Un mapa –como se lee en la presentación- que orientará la institución en fidelidad a los principios cristianos y calasancios que le dan fundamento”.

Hubo un espacio para proponer ajustes a un modelo de perfil de salida del alumno de la UCC formulado en Consejo de Gobierno con base en competencias relacionadas con su sello escolapio para que sea íntegro, espiritual, solidario, participativo, responsable, competente y creativo.

El rector mencionó que se planea conjuntar administrativamente en el Centro de Pastoral una serie de actividades voluntarias, también de carácter no formal, ofrecidas a los estudiantes a lo largo de su licenciatura, con la motivación adicional de una constancia que les posibilite enriquecer su currículum al egresar y su proyecto de vida.

Durante las jornadas fueron efectuadas diversas actividades lúdicas con el fin de incentivar la convivencia y la comunicación.

Para finalizar el encuentro, el grupo celebró la Eucaristía como la mejor expresión de comunión que una comunidad educativa puede tener.