ME PRESENTO

Mi nombre es Anna Planella Gironella, tengo 42 años y de ellos, he estado 20 al servicio de la educación infantil. Me considero una persona respetuosa, alegre, responsable, comunicativa y justa.

Actualmente, pertenezco al equipo directivo de la escuela como directora gerente: un cargo que acojo con orgullo, respeto e ilusión, con la intención y la mirada puesta en servir, acompañar y sostener a la Comunidad Educativa, siendo compañera y persona leal a Escola Pia Salt y por consiguiente a Escola Pia Catalunya. Quiero aprovechar la presentación para nombrar y reconocer a Carles Ruiz Gutiérrez, quién ha sido el director de los 10 años de Escola Pia Salt hasta el curso anterior, y con quién estoy orgullosa de compartir la pasión, el ideario y el amor por el proyecto que entre todos y todas construimos día a día. Con él, comparto también que para que un proyecto funcione, hace falta creer y aportar valor a las personas que lo componen. Por todo lo expuesto, confío en el proyecto educativo del centro y acepto el reto que se me ha ofrecido, intentando dar lo mejor de mi para que el engranaje siga su curso.

LA ESCUELA

La Escola Pia Salt nació en septiembre del 2012 para dar apoyo a las escuelas públicas de Salt. Éstas no podían acoger a tantos alumnos de familias extranjeras que llegaban en masa y la administración catalana propuso a Escola Pia Catalunya la posibilidad de crear un nuevo centro escolar. Delante de esta oportunidad, los directivos de nuestra institución vieron la gran conexión con la misión y la visión de nuestro fundador y aceptaron el reto.

Nuestra escuela empezó acogiendo a un alumnado del más del 80% extranjero, pero gracias a un proyecto educativo valiente, atractivo y humanista, parte de la población autóctona y con una mentalidad abierta ha sido capaz de escolarizar a sus hijos en el centro, cambiando el porcentaje a un 40 %.

Cabe decir que Salt tiene una población muy compleja, con más de un tercio de la población extranjera. Hecho que crea una serie de circunstancias singulares debido a la diversidad cultural, étnica y religiosa. Sin embargo, lo que podría ser una oportunidad de crecimiento cultural, es en realidad una dificultad de convivencia, debido, sobre todo, a las complejidades socioeconómicas severas que empobrecen el Municipio.

A pesar de todo, sentimos satisfacción de formar parte del Municipio y asumimos el compromiso de aportar equidad desde nuestra escuela, de hecho, debemos decir que, con 11 cursos a nuestras espaldas, tenemos un equilibrio de población: autónomos, extranjeros y parejas mixtas. Para nosotros todo un éxito, que, junto con nuestro Proyecto Educativo global, familiar, transformador, vivencial e inclusivo, nos diferencia del resto de escuelas y nos ha convertido en un referente en el territorio.

Aunque debemos decir también que nos encontramos con un punto muy débil, que es el acompañamiento a los alumnos con necesidades educativas especiales. Nuestra escuela tiene la plantilla en mínimos y económicamente no es solvente para contratar más personal para ayudar a los alumnos con dificultades. Es más, la administración no da ayudas a las escuelas concertadas como nosotros. Por este motivo sufrimos por los alumnos y somos imaginativos para ayudarlos, al mismo tiempo que intentamos cuidar al máximo a los docentes, que se entregan en cuerpo y alma.

En consecuencia, la pastoral está presente en todo momento, empapando a los alumnos con los valores universales.

Debido a la diversidad religiosa de nuestra escuela, tenemos una mirada abierta donde la cultura religiosa impera por encima de todo: el planteamiento de potenciar la cultura religiosa hablando de religiones mayoritarias y de la vinculación de las tradiciones y fiestas con la religión, ha generado un respeto y una tolerancia hacia el que piensa diferente y tiene creencias distintas. Para nosotros, es un éxito abrumador, ya que con el conocimiento se anula la ignorancia, la desconfianza hacia el diferente y por supuesto, el conflicto. Por este motivo estamos satisfechos que en lugares como Salt, donde los alumnos tienen diferentes creencias, se pueda convivir respetando y avanzando para mejorar la sociedad del futuro a partir de unos valores compartidos por muchas religiones y obviamente con la mirada en la misión de San José de Calasanz.

NUESTRO COMPROMISO

Queremos educar a niños, niñas y jóvenes para ayudarlos a crecer como personas libres y autónomas que, de manera crítica, puedan vivir en comunidad y se sientan comprometidos con la construcción de un mundo más justo, sostenible y en paz.

A través del aprendizaje, tanto emocional (externo e interno) como cognitivo, contribuimos a mejorar nuestro entorno y entre toda la Comunidad Educativa construimos una escuela implicada en la sociedad actual.