Un año desde el inicio de la pandemia. Educar a pleno tiempo desde la virtualidad

INSTITUTO MORELOS. Santa Ana de Chiautempan (México)

Antonio de Jesús Mantilla Camacho. Director General

 

Hace poco más de un año las autoridades educativas nos avisaban que entrábamos a un período de contingencia, donde suspenderíamos las clases hasta nuevo aviso. En el colegio nos reunimos el Consejo de dirección y decidimos que todos nos iríamos a casa. Cada director se reunió con su personal, se abrieron cuentas de la plataforma Edmodo para mantener contacto con los estudiantes y poder continuar con las actividades académicas. Pasaron algunas semanas y la situación no mejoró. Decidimos entonces empezar a ofrecer el resto de nuestros servicios educativos a través de Zoom y Skype, retomamos el horario de clases de forma virtual con la plataforma Edmodo. Poco a poco retomamos algunas otras actividades como los grupos juveniles, las eucaristías dominicales y los retiros. Ofrecimos también acompañamiento psicológico y espiritual a nuestros estudiantes y sus familias. Evidentemente, todo desde la virtualidad.

El verano fue un tiempo de replanteamientos. Había mucha incertidumbre sobre el regreso a clases de manera presencial, las autoridades educativas no daban muchas luces, por lo que al interior de la escuela nos preparamos para continuar con las clases y todas las demás actividades a distancia. Hicimos la gestión con Google for education para tener un dominio y aprovechar todos los recursos que esta plataforma ofrece. Así que, migramos de Edmodo a Classroom y aprovechamos también la plataforma Meet para las clases presenciales. Hemos ido aprendiendo a salir adelante a pesar de las adversidades y hemos encontrado las oportunidades en los tiempos de crisis y lo más importante, hemos confirmado que el Colegio es una Obra de Dios, como tantas veces lo hemos dicho.

A partir de agosto del 2020, replanteamos nuestra manera de funcionar en todos los aspectos: académico, pastoral, administrativo. Generamos unas infografías por secciones donde exponíamos lo que ofrecemos como institución, hicimos un decálogo de la pedagogía en línea y replanteamos nuestra operatividad administrativa con un horario y jornada reducida, por supuesto, nuestras actividades de pastoral también fueron replanteadas y llevadas a la virtualidad, modificamos horarios y los acordamos con los chicos y chicas, entendiendo que pasan varias horas al día frente a los dispositivos. Esto también nos llevó a evaluar quienes de nuestros estudiantes tenían acceso a internet y a dispositivos de los que pudieran disponer para tomar sus clases, incluso espacios en casa donde pudieran estar en las condiciones óptimas, en ese mismo sentido, como apoyo a las familias, no tuvieron que invertir en libros de texto ni material extra, los profesores se dieron a la tarea de hacer antologías y se aprovecharon distintos recursos didácticos que se pueden utilizar del internet de manera gratuita.

El día de hoy, 30 de abril se está festejando el día del niño en nuestro querido Instituto Morelos, hay un rally en la sección Primaria, hay presentación sobre el movimiento Calasanz en Secundaria y una realización de murales desde casa en el bachillerato… Esta es una prueba de cómo hemos llevado el colegio a la casa de nuestros chicos y chicas. Tuvimos la oportunidad de celebrar a nuestro fundador San José de Calasanz en noviembre, donde realizamos un Rally con toda la institución, hicimos una ruta ciclista con unos cuantos participantes, encendimos la tradicional Fogata Calasanz y celebramos la Eucaristía. Todo esto lo pudimos transmitir en vivo a través de Facebook y en algunos casos tener interacciones con nuestros compañeros, estudiantes y padres de familia utilizando la plataforma de Zoom. Próximamente celebraremos el día del “educador escolapio” con actividades alternas a las que solíamos tener. En definitiva, hemos sabido reinventarnos y lo seguimos haciendo constantemente, en los distintos ámbitos de la escuela. Excepto los torneos deportivos y los actos cívicos de los lunes, el resto de las actividades las hemos llevado a esta nueva normalidad, desde talleres deportivos, clases de idiomas, clausuras de curso, actividades navideñas, hasta reuniones de padres, consejos de dirección, actividades de pastoral y muchas más. Evidentemente los aprendizajes han sido muchísimos, mencionaré solo algunos:

  1. Trabajar en equipo a distancia aprovechando la tecnología.
  2. Tener esperanza.
  3. Encontrar las oportunidades en los momentos de crisis.
  4. Reconocer que somos más fuertes de los que pensábamos.
  5. Reinventarnos constantemente a partir de las demandas de la realidad.
  6. Saber que no estamos solos, que nos acompañamos unos a los otros.
  7. Detenernos, a encontrar un nuevo ritmo en la escuela y en nuestras personas.
  8. Valorar la compañía de los otros, compañeros, estudiantes, familias.
  9. Utilizar otro tipo de recursos, tecnológicos, personales, afectivos.
  10. Confirmar que el Morelos es una Obra de Dios y que con Él todo es posible.

El camino no ha terminado. Seguramente seguiremos aprendiendo cosas y nos tendremos que replantear otras…Lo verdaderamente importante, es sabernos en el camino, con la certeza de que lo que hacemos transforma el mundo y lo hace un poquito mejor, como quería San José de Calasanz, y este camino lo recorremos de la mano de Dios.

Antonio de Jesús Mantilla Camacho.

Director General.