Por una educación más inclusiva. 48 Capítulo General de las Escuelas Pías

P. Javier Alonso Sch.P. Delegado general para un ministerio insustituible

En otoño de 1597, el joven sacerdote José de Calasanz decide junto al P. Antonio Brandini que la pequeña escuela de Santa Dorotea sea gratuita y pueda abrir sus puertas a los niños pobres que había en Roma y no podían acceder a una instrucción básica. Nacen las Escuelas Pías con una clara opción por ofrecer los niños pobres la oportunidad de tener una buena educación.

En los dos locales que ofreció la parroquia se alojaron decenas de niños con un pequeño grupo de voluntarios hasta que un año después, en diciembre de 1598 sufrieran una de las mayores inundaciones del río Tíber que dejó huérfanos enfermos y mucha más pobreza. Sin embargo, el terco de José siguió adelante con su escuela. ¿Cómo podía ahora dejar los niños a merced del pillaje y la mendicidad? Pensaba que el mejor modo de sacarlos de la miseria es que aprendieran a ganarse a la vida desarrollando sus talentos. No habia vuelta atrás.

Y acudieron a las Escuelas Pías todo tipo de niños, también los que podían pagar. Los maestros de la ciudad se enfadaron mucho porque Calasanz les quitaba clientes.; asi que se vio en la necesidad de pedir un certificado de pobreza a los párrocos para no entrar en pelea con ellos.

Pronto Calasanz abandonó casi totalmente la práctica de pedir el certificado de pobreza, “por cuanto ricos y pobres tienen igual necesidad de piedad y letras”, pero siguió afirmando que su Instituto era más para los pobres que para los ricos. Recuerda constantemente que las Escuelas Pías se fundaron para los pobres: En cuanto a recibir alumnos pobres, obra usted santamente admitiendo a cuantos vienen, porque para ellos se fundó nuestro Instituto. Y lo que se hace por ellos se hace por Cristo, y no se dice otro tanto de los ricos (EP. 2812).

No podemos ocultar que la opción por los pobres está en el código genético de las Escuelas Pías y por supuesto está recogida en las Constituciones que escribió el fundador: “Y ya que profesamos ser auténticos Pobres de la Madre de Dios, en ninguna circunstancia tendremos en menos a los niños pobres; sino que con tenaz paciencia y cariño nos empeñaremos en dotarlos de toda cualidad, estimulados por aquélla Palabra del Señor: lo que hicisteis con un hermano de estos más humildes, conmigo lo hicisteis” (CC nº 4)

Las Escuelas Pías mantendrán su vitalidad carismática en la medida que mantengan una decidida “opción por los niños pobres”. El Espíritu Santo que ha mantenido la Orden durante más de 400 años, abrirá nuevos caminos para que los niños encuentren un lugar donde puedan santificarse y ser grandes en el cielo, pero también para promocionarse y ennoblecerse a sí mismos y a su patria. (Memorial al cardenal Tonti nº 14)

Prácticamente, todos los Capítulos Generales del postconcilio han recogido el deseo de que las Escuelas Pías estén más presentes entre los pobres y de ese modo, actualizar “nuestra consagración religiosa mediante una presencia más significativa en los nuevos Trastéveres según los praecipue calasancios”. Este deseo se ha concretado en un fuerte y sostenible crecimiento misionero en África y Asia donde es muy necesaria y valorada la educación popular. En América se han abierto nuevas misiones en lugares muy pobres y se han hecho el esfuerzo por mantener escuelas populares a pesar de las dificultades de financiación. En la mayor parte de colegios de Europa se ha optado por establecer conciertos con el Estado para mantener la educación accesible para todos y se están promoviendo muchas iniciativas educativas de educación no formal destinada a grupos vulnerables. En el Capítulo General de 2009 se aprobó un documento “El ministerio escolapio requiere espíritu para enseñar a los niños pobres” donde se recoge una reflexión sobre el tema y ofrece unas orientaciones prácticas que orientan las escuelas desde esta opción.

Y siguiendo la línea sostenida de la Orden en los últimos años, el último Capítulo General de 2015 aprobó la línea de acción: “Impulsar de manera significativa nuestra dedicación a los más pobres en todas las plataformas del Ministerio, pues nuestro instituto ha nacido especialmente para ellos atendiendo nuevas necesidades educativas y realidades de frontera y avanzando en criterios de calidad y sostenibilidad de dichas plataformas”

Y siguiendo línea, en el plan de acción de ministerio de las Escuelas Pías surgido del Capítulo General de 2021 aprobamos dos iniciativas:

1) Mejorar la calidad de los programas de educación no formal y pastorales para que sea efectiva la llegada a los pobres en todas las plataformas.

2) Visibilizar experiencias de educación inclusiva, trabajo cooperativo y cualquier otra experiencia educativa donde se potencia a cada ser humano desde su singularidad en clave positiva.

Durante los meses próximos compartiremos en esta Web reflexiones y experiencias que han surgido en nuestros centros educativos y que son una respuesta creativa a los desafíos que tenemos como Escuelas Pías de ofrecer una educación de calidad a los niños más necesitados.