En la programación del sexenio que ahora termina nos propusimos “Dar pasos para potenciar nuestra participación activa en las instituciones y foros dedicados a la Educación, Niñez y Juventud”. Realmente no hemos hecho un estudio de nuestro grado de implicación en estas redes, pero es bueno que las conozcamos y las veamos como una oportunidad educativa. Los escolapios somos una red, pero necesariamente debemos estar vinculados a otras más grandes. De este modo, daremos a conocer nuestro enorme patrimonio pedagógico y enriquecernos de otras instituciones.

Les iremos presentando en esta Web algunas de estas redes que comparten con nosotros el mismo sueño de transformar la persona y la sociedad a través de la educación.

LA OFICINA INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN CATÓLICA nace con una clara vocación y compromiso internacional, tratando de acoger y contar con todos. Sus fundadores cuidaron mucho alcanzar una máxima adhesión de todas las escuelas católicas de los diferentes países e instituciones religiosas dedicadas a la educación. Desde sus inicios, busco y cuenta con el reconocimiento de Organizaciones Internacionales Católicas (OIC) y otras organizaciones como Unesco, en la que tiene el “Estatuto superior de relaciones formales de consulta”; Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), también con ≪Estatuto consultivo especial≫; con igual papel en el Consejo de Europa y el de participativo desde 1998. Mantiene relaciones con la FAO, OIT, OUA y OEA. Asimismo, trabaja actualmente en colaboración con la Congregación para la Educación Católica y con la Comisión de Educación de la Unión de Superiores y Superioras Generales (UISG-USG).

La Oficina Internacional de la Educación Católica ha ido incorporando a muchos países.

En la actualidad, cuenta con las asociaciones de las escuelas católicas de más de cien países y con casi todas las instituciones de religiosos dedicadas a la educación. Agrupa a más de 210. 000 escuelas católicas del mundo, repartidas en los cinco continentes; atiende a mas de 44 millones de niños y jóvenes; y cuenta con más de 3.350 000 profesores. Se configura en cinco regiones: África, America, Asia, Europa y Medio Oriente Norte de África.

Entre los principales objetivos de la Oficina Internacional de la Educación Católica, destacaríamos los siguientes:

  • Promover la educación católica en el mundo. De esta forma, contribuye a la misión evangelizadora de la Iglesia. Las escuelas católicas se sitúan en la avanzadilla de la Iglesia, mas allá de sus límites, en la periferia de, para encontrarse y entrar en dialogo con todos, para humanizar y proponer los valores del Evangelio.
  • Colaborar con la Iglesia universal, con las conferencias episcopales, las instituciones religiosas y demás organismos católicos relacionados con la educación.
  • Asegurar la representación en los organismos y foros internacionales relacionados con la educación.
  • Desarrollar comunidades educativas cristianas que participen y colaboren estrechamente con sus escuelas.
  • Prestar especial atención a los más pobres, desfavorecidos o vulnerables.
  • Crear y desarrollar lazos de ayuda mutua y solidaridad activa entre sus miembros.
  • Defender y promover la libertad de educación.

La fortaleza y crecimiento de la escuela católica en los diferentes contextos y en el mundo pasa por la capacidad de colaboración que estas tengan y logren.

De ahí que urge colaborar y trabajar juntas, entre ellas y con otras redes de escuelas católicas o no católicas.

Podéis encontrar más información en la página Web: http://oiecinternational.com/es/