Para trabajar el Pacto Educativo Global a partir de la Instrumentum laboris

Herminio Otero. Juan Antonio Ojeda

Una de las grandes apuestas del papa Francisco para construir el futuro del planeta a partir de una nueva solidaridad universal y una sociedad más acogedora y fraterna es el pacto educativo global.

Ofrecemos el instrumentum laboris con propuestas de trabajo que nos facilitarán la participación y trabajar juntos y con otros en la construcción esta alianza educativa.

 

Antecedentes del pacto educativo global

El doce de septiembre de 2019 el papa Francisco convocó a un encuentro mundial en Roma el catorce de mayo de 2020 (retrasado posteriormente al quince de octubre a causa del COVID-19), que tendrá como tema «Reconstruir el pacto educativo global». Con él, se pretende dar forma al futuro de la humanidad formando personas maduras que puedan superar la división, «reconstruir el tejido de las relaciones por una humanidad más fraterna» y cuidar nuestra casa común. Con él, pretende «reavivar el compromiso por y con las jóvenes generaciones, renovando la pasión por una educación más abierta e incluyente, capaz de la escucha paciente, del diálogo constructivo y de la mutua comprensión».

El Papa se dirigía a quienes trabajan en el campo educativo y de la investigación y «a las personalidades públicas que a nivel mundial ocupan cargos de responsabilidad y se preocupan por el futuro de las nuevas generaciones», invitándolos a «promover juntos y a impulsar, a través de un pacto educativo común, aquellas dinámicas que dan sentido a la historia y la transforman de modo positivo». E invitaba a dialogar sobre el modo «en el que estamos construyendo el futuro del planeta», conscientes de que «cada cambio requiere un camino educativo que haga madurar una nueva solidaridad universal y una sociedad más acogedora».

El cambio de época que estamos viviendo requiere (decía el Papa) un camino educativo que involucre a todos para:

Construir una «aldea de la educación» donde se comparta en la diversidad el compromiso por generar una red de relaciones humanas y abiertas y en la que sea más fácil encontrar la convergencia global para una educación que sea portadora de una alianza entre todos los componentes de la persona: entre el estudio y la vida; entre las generaciones; entre los docentes, los estudiantes, las familias y la sociedad civil, con sus expresiones intelectuales, científicas, artísticas, deportivas, políticas, económicas y solidarias.

Participemos todos. Colaboremos para lograr esta alianza educativa

En ese camino educativo estamos, pues, convocados e implicados todas las instituciones, especialmente las educativas, los agentes directos o indirectos de la educación, los profesores de todas las áreas, los alumnos y las familias. Y estamos invitados, con todos los demás, a ser valientes para «colocar a la persona en el centro» que nos lleve a «otros modos de entender la economía, la política, el crecimiento y el progreso»; «invertir las mejores energías con creatividad y responsabilidad»; y «formar personas disponibles que se pongan al servicio de la comunidad» y trabajen «al lado de los más necesitados».

El lanzamiento de este acontecimiento despertó gran interés en la comunidad internacional y en muchas organizaciones públicas y privadas que quieren ponerse al servicio de lo que Francisco llamó «el camino común de la aldea de la educación». Por eso, el nueve de diciembre de 2019 Angelo Vincenzo Zani, secretario de la Congregación para la Educación Católica, se reunió con los embajadores ante la Santa Sede para iniciar un camino común que conducirá a la firma de una alianza para un pacto mundial para la educación, el catorce de mayo de 2020 (trasladado posteriormente a causa de la pandemia), por parte de representantes de las principales religiones, de organismos internacionales y del mundo académico, económico, político y cultural, con el fin de entregar a las generaciones más jóvenes una casa común fraterna.

El encuentro movilizará a millares de jóvenes y de instituciones docentes, científicas, políticas y de la sociedad civil.

 

 

Trabajar juntos el instrumentum laboris

También los equipos directivos, los docentes de las distintas áreas, los alumnos y las familias podemos ir trabajando para desbrozar este camino. Y lo podemos hacer a partir del instrumentum laboris del pacto educativo global.

Ofrecemos, para ello, el texto oficial completo del instrumentum laboris (con algunos añadidos que señalamos a continuación) y proponemos unas pautas para trabajar con él. En concreto, ofreceremos dos modalidades de trabajo, a elegir:

– Modalidad A: siguiendo unas pautas más dirigidas.

– Modalidad B: empleando la metodología de Design for Change.

Asimismo, en «De un vistazo», presentamos un cuadro síntesis del contenido de los puntos del documento para tener un acceso rápido al contenido.

– Este cuadro quiere ser un mapa que nos sitúa en cada punto que tratemos y, a la vez, en el conjunto de la propuesta, de modo que nos sirva de referencia o guía.

 

– No contiene todos los elementos que aparecen en el documento y se puede completar o cambiar. Por eso se puede retomar al finalizar el trabajo para ver lo que hemos hecho y agregar los aspectos que han resultado más significativos.

Cualquier persona de la comunidad educativa (miembros del equipo directivos, jefes de seminario, coordinadores de distintas actividades, etc.) puede convertirse en promotor del trabajo con el documento y en coordinador de los encuentros, ya sea con profesores de diversas áreas o etapas, con las familias o con los alumnos. Así se podrá implicar en el pacto educativo global a toda la comunidad educativa. Igualmente, con otros agentes y ciudadanos en general.

– Epígrafes marginales: téngase en cuenta que reproducimos íntegramente el documento, pero le hemos añadido los epígrafes marginales que nos pueden servir de guía para situarnos con rapidez ante el contenido de cada párrafo.

– Pautas generales de trabajo:

  1. El documento, que es breve pero intenso, está dividido en cuatro bloques: el proyecto, el contexto, la visión y la misión.
  2. Al final de cada apartado, proporcionamos las dos modalidades, con las pautas de trabajo personal y en grupo.

Modalidad A

Ofrecemos algunas claves y materiales para interiorización y expresión de lo que hemos reflexionado y compartido. Pero, antes, indicamos algunas pautas generales de trabajo para no repetirlas en cada ocasión. Ellas nos ayudarán a llevar a cabo la tarea de una manera más profunda tanto en el trabajo personal como en grupo, de modo que, al final, tengamos claro en cada punto:

– Qué sucede: vemos y entendemos qué dice el texto, qué refleja de la realidad, etc.

– Qué pensamos: qué nos dice el texto, a qué nos invita, a qué conclusiones llegamos, etc.

– Qué podemos hacer: a qué nos comprometemos, etc.

 

 

 

 

MODALIDAD A

Trabajo personal

LECTURA ATENTA. Consideramos importante la lectura activa del texto, pues eso ayudará a darnos cuenta de lo que vivimos y hacemos nosotros, conocer lo que pensamos, descubrir lo que sentimos e ir concretando lo que podemos hacer.

Proponemos la lectura del documento a partir de cada uno de sus cuatro puntos. En todos los casos se puede seguir el mismo esquema, que ya hemos expuesto en otras ocasiones (véase, por ejemplo, Herminio Otero, Queridos educadores, PPC, Madrid 2019, 7-11).

Lectura personal: el primer momento es de trabajo personal y consiste en leer el texto con atención.

En esta lectura, intentamos quedarnos con la «música de fondo», es decir, rescatar cuál es la idea central, con qué me quedo de lo leído, cómo y en qué resuena en mí, etc. Y vamos aplicando lo que leemos a la realidad que vivimos como profesores, como familia o como alumnos.

Elección de frases: hacemos una segunda lectura y subrayamos las frases que más nos llaman la atención, ya sea porque nos parecen significativas o sugerentes, ya sea porque nos dan claves para la acción educativa personal o colectiva.

Cuestiones pendientes: a la vez que leemos, ponemos un signo de interrogación en las frases o párrafos que nos remueven en nuestras convicciones, que querríamos aclarar posteriormente o que no sabemos cómo llevarlas a la práctica.

Frases e interrogantes preferidos: después de dedicar el tiempo necesario a la lectura y a subrayar el texto, elegimos al menos dos frases que serán nuestras «frases preferidas» y sobre las que hablaremos en grupo. Pueden elegirse de entre las frases que hemos subrayado y escribimos el número de orden en el lugar correspondiente. También seleccionamos los dos interrogantes que consideremos más significativos.

Conclusiones: sacamos conclusiones para nuestra tarea como educadores (como profesores, como padres o como alumnos) y para la acción de la comunidad educativa. Podemos escribirlas en el apartado correspondiente.

Encuentro en grupo

El compromiso con el pacto global no es solo personal sino, sobre todo, colectivo. Por eso es importante compartir lo que cada uno ha descubierto y confrontarlo con lo que han visto los demás. Por tanto, recomendamos poner en común las conclusiones de la lectura personal para confrontar nuestra visión de la realidad, tomar decisiones y concretar los medios de llevarlas a cabo.

TRABAJO EN GRUPO. Después del trabajo personal, pasamos al trabajo en grupo, en el que compartimos lo que hemos seleccionado y descubierto personalmente para ver juntos nuestra realidad y sacar conclusiones operativas.

Compartimos las frases que a cada uno le han parecido más significativas y explicamos nuestra elección.

Comentamos también las frases a las que hemos puesto interrogante para profundizar en ellas.

Relacionamos lo que va saliendo, especialmente si se repiten algunas frases preferidas o interrogantes.

En cada caso, aportamos también algunas preguntas específicas cuya respuesta ayudará a profundizar en el contenido esencial del tema. Están siempre relacionadas con nuestra vida como educadores y han de ser aplicadas a la realidad que cada grupo vive (estas preguntas pueden haber sido respondidas personalmente en la lectura previa).

Por fin, a partir de lo que ha salido y de las conclusiones personales, se elaboran algunas conclusiones y aplicaciones grupales.

 

A QUÉ NOS COMPROMETEMOS. A partir de lo que hemos reflexionado en grupo y de las conclusiones a las que hemos llegado, diseñamos en cada caso alguna propuesta de acción, tanto personal como grupal, que podemos reunir al final en un documento único.

Se trata de dar una vuelta a los temas tratados, pero analizando ahora los posibles caminos de acción y examinando las posibilidades reales de actuación a partir de los recursos y los medios de los que disponemos, de modo que el pacto educativo se traduzca en actitudes concretas que lo vayan reforzando en cada ocasión.

Este trabajo se puede llevar a cabo por grupos homogéneos y las aplicaciones pueden ser especificas para cada uno:

Miembros del equipo directivo.

Profesores de diversas áreas y niveles.

Alumnos.

Familias.

VISUALIZACIÓN. Al final de cada punto, ofrecemos una visualización o relax imaginativo que ayudará a interiorizar y personalizar algunos elementos y a hacerlo, sobre todo, teniendo en cuenta los sentimientos y partiendo siempre de nuestra realidad.

En un clima de relajación (ojos cerrados, cuerpo sin tensión, control de la respiración), una persona puede hacer de animador e ir dirigiendo la visualización a partir de las pautas que se indican. Los puntos suspensivos indican tiempo de silencio para la realización.

Al final, se puede comentar lo descubierto y vivido y relacionar con el contenido de cada punto.

 

MODALIDAD B

Trabajaremos con la metodología de Design for Change. En esta otra modalidad, podemos trabajar en grupos:

– Homogéneos: los directivos, por un lado; los profesores, por otro; los estudiantes entre ellos, por niveles, etc.

– Heterogéneos: directivos y profesores; profesores y alumnos; estudiantes de diferentes niveles y edades; directivos, profesores y alumnos; profesores y familias; docentes de un centro con los de otro; religiosos y seglares; docentes con otros agentes educativos; docentes y personas de la cultura, el deporte, la empresa, etc.

Para ello, al final de cada uno de los cuatro grandes apartados o bien al final de todo el documento del instrumentum laboris, se seguirá la metodología de Design for Change, identificando y consensuando un foco y siguiendo sus cuatro pasos, que explicamos brevemente a continuación.

Es una metodología que surge en la India, de la mano de Kiran Bir Sethi (2009). A través de ella, se empodera a las personas de manera que sean proactivos y se comprometan en la transformación y mejora de sus realidades personales y sus contextos.

Desde los tres años en adelante (niños, jóvenes, adultos, mayores), pueden identificar un problema de su entorno educativo, social o ambiental y crear con otros una solución.

Todo proyecto o historia de cambio consta de cuatro sencillas fases que les permite cambiar/transformar sus realidades:

– Sienten las necesidades o problemas.

– Imaginan nuevas soluciones.

– Actúan y construyen el cambio.

– Comparten su historia de cambio para contagiar e inspirar a otros.

 

Consiste pues, en identificar un desafío y abordarlo de forma crítica, creativa, colaborativa, proponiendo las soluciones más factibles y urgentes, que posibiliten el pacto, la mejora educativa y la mejora de las personas, de las sociedades y de la «casa común».