¡Caliverano! Un espacio y un tiempo para divertirse, convivir, aprender y amar.

Luis Zárate.  Viceprovincia de las Californias

El Caliverano es uno de los programas con mayor impacto en las comunidades de als presencias escolapias de México. Se destacan por su enfoque en la pedagogía del juego, que lo convierte en un atractivo escolapio esencial. Se ofrecen espacios recreativos liderados por jóvenes voluntarios, quienes desarrollan un plan vacacional sano y entretenido para niños y adolescentes de sus comunidades durante el mes de julio. Este programa es organizado por las tías, tíos y coordinadores (laicos y religiosos) de cada campamento y gestionado a través de la asociación civil Educación Solidaria en las Californias.

El Caliverano surgió en julio de 1996 bajo la coordinación del P. Sadurní Tudela Sch.P., con apoyo de escolapios Manuel Bagonya y Ferrán Mateos de Catalunya que organizaron las primeras actividades del campamento: cantos, juegos, manualidades y mucho aprendizaje. Al finalizar cada edición, se celebra una gran clausura en la que las comunidades de cada sede se reúnen y visitan centros culturales o parques, compartiendo y agradeciendo los momentos vividos. Si bien los principales beneficiarios son los niños y adolescentes, el mayor propósito del programa es que los jóvenes voluntarios se involucren en la formación y educación de los menores, desarrollando un fuerte sentido de pertenencia que los motiva a servir y generar un impacto positivo en sus comunidades. Todo lo hacen por el amor de ver a las niñas y niños sonreír.

El objetivo principal es que las tías, tíos y coordinadores del Caliverano desarrollen un programa vacacional enriquecedor y divertido, para lo cual reciben capacitación y sesiones formativas con expertos en pedagogía y diversas áreas a lo largo del año. La planificación gira en torno al «centro de interés», es decir, un tema central que se presenta a los niños con el fin de fomentar el aprendizaje mediante actividades lúdicas. La participación activa en la toma de decisiones como equipo fortalece la autoestima de los voluntarios y les ofrece un espacio seguro, alejándolos de ambientes que puedan poner en riesgo su desarrollo integral.

El Caliverano está presente en todas las comunidades de la Viceprovincia, adoptando nombres específicos según su ubicación: en Mexicali es «Cachiverano», en Tijuana «Verano Feliz», en Ensenada «Bufaverano», en Los Ángeles (CA) «Verano EsteLAr» y, desde 2024, en Calexico (CA) «Calix-Verano». Para fomentar la colaboración entre las comunidades, cada año se diseña un logo que representa los valores a compartir en el Caliverano, promoviendo la creatividad en cada paso del proceso.

Las principales competencias que desarrollan los jóvenes voluntarios son:

  • Ocio sano: Dedican su tiempo a juegos colaborativos en espacios seguros.
  • Liderazgo juvenil: A través de sesiones formativas y la aplicación de la pedagogía del juego, se les incentiva a tomar decisiones de manera asertiva y colaborativa dentro de los equipos de trabajo.
  • Voluntariado: Descubren su lado proactivo y desarrollan un fuerte sentido de pertenencia hacia su comunidad, promoviendo su empoderamiento desde un enfoque positivo.

Las actividades se desarrollan en un ambiente de cultura de paz, con perspectiva de género, respeto a la diversidad y armonía. A medida que los jóvenes voluntarios avanzan en el programa, experimentan un crecimiento personal significativo, fortaleciendo su autoestima, seguridad, amor por el aprendizaje, amistades y cohesión grupal, además de reforzar su compromiso con el servicio.

Al concluir el Caliverano, los voluntarios se organizan para la «Noche de Reyes», que se celebra cada 5 de enero. En esta ocasión, los tíos y tías «apoyan a los Reyes Magos» para entregar juguetes a niños en zonas de alta vulnerabilidad. Además de ofrecerles una noche mágica e inolvidable, se invita a las familias a conocer las comunidades escolapias y sus obras educativas, como la «Escuelita de Tareas Calasanz», un programa que refuerza las habilidades lectoescritoras y matemáticas de los pequeños en etapa escolar.

En palabras de nuestra coordinadora general del Caliverano, Luz González: «La valoración del impacto de este programa en los niños se refleja en los comentarios de los padres de familia, quienes afirman que sus hijos aprenden a formar vínculos de amistad saludables y reconocen la influencia positiva de los tíos y tías, a quienes ven con respeto y admiración. Los jóvenes voluntarios se convierten en modelos a seguir para los menores. La oportunidad de influir positivamente en la vida de los niños y tíos, de verlos crecer, aprender y superarse, convierte cada reto en una recompensa y cada momento en una parte valiosa de un viaje educativo transformador».

¡Cada año, hacemos un verano alegre y diferente!

Luis Zárate

coordinacionh2@hocati.org

Ilustración 1: Verano Feliz en Tijuana

Ilustración 2: Bufaverano en Ensenada.

Ilustración 3: Verano EsteLAr en Los Ángeles (CA)

Ilustración 4: Cachiverano en Mexicali

Ilustración 5: Calix-Verano en Calexico (CA)