CÍRCULOS BÍBLICOS “CAMINAR EN COMUNIDAD” (CBS)

Hno. Cristian Fabián Bacar. escolapio – GUATEMALA.

Un poco de historia.  Corría el año 1977 y los caminos de Dios condujeron al P. Pepe (José Segalés), escolapio, a la Sierra Gorda de Queretaro. Allá se encontró con el P. Francisco Botey, escolapio, quien había iniciado la misión de Maconí con sacerdotes escolapios, un diácono diocesano y vecinos del lugar. En ese ambiente evangélico de pobreza, sin carreteras, ni luz, ni agua, ni escuela, ni centros de salud, ni capillas es donde el P. Pepe descubrió el poder de la Palabra de Dios al ser leída, reflexionada y compartida con los miembros de la comunidad de la Misión y entre vecinos. Allí conoció los CBS.

Salió el P. Pepe de la Misión en 1978 y regresó en 1985. Se encontró con los CBS que ya funcionaban en aquellas aisladas rancherías. Es en este tiempo que se escuchaba el himno al Espíritu Santo, que cada año la Iglesia declama en Pentecostés, escrito hace más de mil años con música compuesta por el P. Botey, para iluminar la Palabra en cada sesión. Desde allí los CBS se extendieron por Puebla (1983), Veracruz (1993) donde se dio a conocer el actual Manual para dirigir un CB, Mexicali (2001), Valle de Mexicali (2009), Los Ángeles (2010), Ensenada (2011), Fuerte Sinaloa (2013), Tijuana (2016), Jalisco (2021), Sonora (2022), Guatemala (2023), Apizaco (2023) y Puerto Rico (2024). Luego se hicieron dos encuentros generales de todos los CBS, el I Encuentro de CBS en Mexicali (2018) y el II Encuentro en Veracruz (2024). Hoy son más de 160 CBS en más de 40 parroquias repartidas en 4 países.

Qué son los CBS… Son un espacio de encuentro, participación y comunión en el que un grupo de vecinos se reúne para reflexionar sobre un texto del Evangelio para ir descubriendo, a la luz de la Palabra y del Espíritu Santo, que inspira el propio corazón y el corazón de los demás, la voluntad de Dios y la presencia de Cristo en la persona y la comunidad.

Por qué atrae tanto los CBS… Es por la metodología que se emplea. No hay un lugar fijo, se admiten las casas o en el salón parroquial, siempre la Biblia preside en un lugar visible, también una imagen de María. Hay una coordinadora que anima la reunión o por turnos, mejor todavía. La lectura, siempre del Evangelio del domingo siguiente, se lee tres veces por personas distintas, de pie o bien sentadas. Para comentar se sigue un orden riguroso sin que nadie pueda interrumpir ni aclarar. Al finalizar cada intervención todos agradecen. Lo más bonito es que todos están en círculo dando a entender la fraternidad entre sus miembros. Luego se lee el comentario propio del Evangelio dado en el Manual para enriquecer la reflexión. Posteriormente, de pie, dan gracias y piden por sus necesidades para coronar luego con el Padrenuestro (tomados de la mano) y el Ave María. Ningún CB finaliza sin darse un caluroso abrazo entre todos los participantes. Por otra parte, la Palabra lleva al grupo a realizar un compromiso evangélico llamado Obra Buena del mes hacia los más necesitados del lugar.

Qué impacto educativo y transformador ofrecen los CBS… Primeramente están abiertos a todas las personas (mayores de 14 años) que desean conocer la Palabra, aunque les falten los sacramentos. Es profundamente laical porque ellos van “primereando” en el modo de organizarse. Cada CB es la pequeña iglesia que descubre la fraternidad de Jesús en comunión con la parroquia, la testigo de Dios al escucharlo. Acepta a toda persona sin distinción, y, sobre todo, confía en los hermanos. Todos llevan el espíritu misionero para que nadie quede sin el consuelo de Dios por su Palabra.

Los CBS de niños, los preferidos de Calasanz… Se abrió en febrero del año 2022 el CB “San José de Calasanz” de Apizaco por el laico Julio Carrión, director del Colegio Calasanz de Puebla. Los niños usan el material que elabora pacientemente Javier Jiménez desde Veracruz. Al pasar a ser director del instituto Frany Pedro de Gante en Apizaco, Tlaxcala, se abrió el CB “SERVIDORES DE JESÚS”. A partir de los dos CBS infantiles en colegios escolapios, en la actualidad hay otros ocho diseminados en parroquias. El detalle más significativo es que no son catequesis; son la expresión más nítida de la evangelización en el rostro de los niños. Se están iniciando una modalidad de CBS infantiles para que las mamás y las abuelas puedan ofrecerlo a sus hijos, nietos y vecinos. ¡LOS CB UN TESORO PARA LA ESCUELA PÍA!