La Provincia Nazaret de la Orden Religiosa de las Escuelas Pías se propuso entre sus Desafíos Educativos Provinciales para el cuatrienio 2011-2014, “hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar la exclusión de niños y adolescentes en nuestros colegios y cooperar en la dinámica educativa mundial de integración de quienes han sido marginados por diversas circunstancias y causas” (Congregación Provincial, 2011). Como estrategias para la implementación de este desafío pensó en “desarrollar estructuras y dinámicas pedagógicas flexibles para estudiantes con NEE, acordes con nuestras posibilidades pedagógicas e institucionales”

Esta apuesta provincial por la inclusión se enmarca dentro de las opciones del XLVI Capítulo General de la Orden Religiosa de las Escuelas Pías que al presentar los elementos fundamentales que expresan y sintetizan la identidad Calasancia de su ministerio educativo, sostiene: “la escuela Calasancia ha de estar permanentemente atenta a poner en práctica los avances de la didáctica moderna. Para ello sirven, la educación preferentemente personalizada, la multiplicidad de propuestas extracurriculares, la realización de un programa individual de formación para estudiantes superdotados, un especial cuidado en el trabajo con estudiantes que tengan dificultades de aprendizaje, la promoción de capacidades individuales” (Congregación General, 2009b, p. 37).

La Política de Educación Inclusiva (PEDI) de la Provincia Nazaret de las Escuelas Pías es un documento que pretende fortalecer las prácticas de educación inclusiva tomando como fundamento la Declaración de los Derechos Humanos. Atiende la diversidad social y de aprendizaje desde el trabajo en equipo para crecer en identidad Calasancia.

También busca una educación de calidad, dentro de las limitaciones propias de la escuela, a estudiantes con necesidades educativas especiales, en condición de vulnerabilidad y con capacidades excepcionales.

Que la escuela sea inclusiva implica reconocer las barreras institucionales que se presentan. Tambien con lleva una gestión diligente, sostenible desde la corresponsabilidad con otras instituciones educativas (familia, colegio, institutos, Estado…) y la cooperación intersectorial (salud, educación, justicia, sociedad civil…).

Los procesos de enseñanza y aprendizaje (pedagogía, innovación, investigación, mantenimiento, administración, movilidad, accesibilidad, entre otros) son susceptibles de mejora continua e innovación, en clave de educación inclusiva e identidad escolapia.