Pedro Marañón y Loli Castro

Aunque la idea de “un colegio a pleno tiempo” no es una novedad, sí es una manera poco frecuente de entender un centro escolar, a pesar de la gran riqueza que puede llegar a suponer para toda presencia escolapia y el entorno donde se desarrolle.

En el caso de la presencia escolapia de Bilbao la idea de un colegio a pleno tiempo comenzó como una intuición hace ya décadas. Hoy se asume como algo inherente a la identidad escolapia en la ciudad.A quienes nos movemos en el colegio y en el barrio se nos hace difícil imaginar otra manera de ser escuela en este lugar y en este tiempo.

Plantear un colegio a pleno tiempo es hablar de una presencia con un proyecto de educación integral másallá del tiempo y espacio escolares. Una presencia que da tanta importancia a la labor educativa formal como a la no formal.

Pleno tiempo porque busca educar en el horario escolar y fuera de él. En el tiempo libre, con numerosas actividades educativas que se ofrecen siempre en coherencia con los valores del centro y el proyecto de presencia; siendo el Movimiento Calasanz y la Agrupación Deportiva las más significativas porque consiguen implicar a un gran porcentaje del alumnado y atraen a otras personas del barrio.

Pleno tiempo ofreciendo y posibilitando el uso de las aulas y demás locales después del horario escolar. Así, en los últimos años, el trabajo conjunto de Itaka Escolapios y el colegio ha posibilitado la puesta en marcha de nuevas iniciativas socioeducativas. Cuando el alumnado termina sus clases, las aulas del colegio se llenan:

  • De jóvenes inmigrantes que aprenden castellano con el apoyo de numerosas personas adultas
  • De alumnos y alumnas de los últimos cursos que dan apoyo escolar a niños y niñas más pequeños.
  • De reuniones para preparar las actividades propias del Movimiento Calasanz o de coordinación de la pastoral de la
  • De encuentros de los equipos que preparan las actividades que buscan poner en relación esa escuela formal con la que llena las aulas a última hora del día o durante los fines de semana y (campañas solidarias, jornadas especiales de formaciones conjuntas, asambleas, celebraciones de momentos litúrgicos, etc.)
  • De personas de la fraternidad que tienen en el colegio su espacio de reunión y oración
  • De asociaciones y grupos del barrio que utilizan las instalaciones para actividades sociales, culturales y/o de manera puntual o periódicamente.
  • En otro sentido, entendemos el pleno tiempo como una oportunidad para ofrecer al alumnado unareferencia vital más allá de las etapas propiamente escolares:
  • Impulsando grupos de referencia de exalumnos/as con desembocadura en la Fraternidad de jóvenes y adultos
  • Desarrollando espacios de voluntariado social a través de Itaka-Escolapios.
  • Celebrando semanalmente la eucaristía de la Comunidad Cristiana Escolapia abierta al barrio

Además, nos esforzamos por mantener los patios del colegio disponibles, como espacio abierto todoslos días del año desde primera a última hora del día, incluído el fin de semana y vacaciones. Se convierten así en lugar de juego, deporte y encuentro, disponible para familias, alumnado, exalumnos y personas del entorno.

Intentar ser mucho más que un colegio es empeñarse y aprovechar todas las posibilidades y oportunidades para que el centro escolar deje de entenderse como un lugar acotado para convertirse en espacio de referencia, abierto y compartido.

Y todo ello en el marco de las finalidades educativas que definen el “Perfil de salida del alumnado” y “la Aportación Social del Colegio” en los diferentes ámbitos: educativo, evangelizador, y de transformación social, como plataforma de solidaridad.

En el siguiente enlace podéis encontrar más información acompañada de imágenes:

FOTO: Fiesta intercultural (Interkulturaldi 2022): Un sábado en el que desde la mañana hasta la nochese organizan actividades lúdicas de encuentro entre las diferentes culturas que habitan el espacio delcolegio durante todo el curso. Organizada en colaboración entre el Colegio e Itaka-Escolapios.