El papa Francisco después de promulgar la encíclica Laudato si’, en la que invita a una “conversión ecológica”, estableció el 1 de septiembre como Jornada de Oración por el cuidado de la Creación. Este año, el Papa recordó que del 1 de septiembre al 4 de octubre “celebraremos con nuestros hermanos y hermanas, cristianos de diversas Iglesias y tradiciones el «Jubileo de la Tierra», para conmemorar el establecimiento, hace 50 años, del Día de la Tierra” y que dará inicio con el Día Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación.

Francisco en el mensaje que dirigió al mundo hace un año para esta fecha afirmaba: «Dios vio que era bueno» (Gn 1,25). La mirada de Dios, al comienzo de la Biblia, se fija suavemente en la creación. Desde la tierra para habitar hasta las aguas que alimentan la vida, desde los árboles que dan fruto hasta los animales que pueblan la casa común, todo es hermoso a los ojos de Dios, quien ofrece al hombre la creación como un precioso regalo para custodiar.

Y observando la respuesta que los cristianos damos a la misión de cuidar la creación afirmó: Trágicamente, la respuesta humana a ese regalo ha sido marcada por el pecado, por la barrera en su propia autonomía, por la codicia de poseer y explotar. Egoísmos e intereses han hecho de la creación —lugar de encuentro e intercambio—, un teatro de rivalidad y enfrentamientos.

El Papa busca la raíz de esta respuesta, por eso dice: En la raíz, hemos olvidado quiénes somos: criaturas a imagen de Dios (cf. Gn 1,27), llamadas a vivir como hermanos y hermanas en la misma casa común. No fuimos creados para ser individuos que mangonean; fuimos pensados y deseados en el centro de una red de vida compuesta por millones de especies unidas amorosamente por nuestro Creador. Es la hora de redescubrir nuestra vocación como hijos de Dios, hermanos entre nosotros, custodios de la creación.

Por eso el Obispo de Roma lanza una invitación: Este es el tiempo para reflexionar sobre nuestro estilo de vida y sobre cómo nuestra elección diaria en términos de alimentos, consumo, desplazamientos, uso del agua, de la energía y de tantos bienes materiales a menudo son imprudentes y perjudiciales. Nos estamos apoderando demasiado de la creación. ¡Elijamos cambiar, adoptar estilos de vida más sencillos y respetuosos!

El compromiso por el medio ambiente es un aspecto irrenunciable de la propuesta escolapia. Calasanz buscaba la reforma de la sociedad con la educación. Hoy entendemos que el verdadero cambio social va unido al cuidado de la Tierra.

En documento anexo, les dejamos un precioso mensaje del Papa con motivo de la Jornada Mundial de oración por el Cuidado de la Creación.

Se han elaborado muchos recursos para que se tome conciencia de este tema. Una iniciativa ecuménica ha diseñado una web donde se pueden encontrar recursos en varias lenguas: https://seasonofcreation.org/es/home-es/

La UISG ha lanzado también una campaña titulada: “Sembrando esperanza para el planeta” https://www.sowinghopefortheplanet.org/

En medio de la incertidumbre que vivimos en este momento, es bueno que nuestras escuelas tomen conciencia de la importancia de cuidar nuestra “casa común.

 

Mensaje del Papa Francisco

 

 

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