MÁS DE 300 AÑOS EDUCANDO. ESCUELAS PÍAS DE KECSKEMÉT (HUNGRÍA)
Domonkos Mikulás, Director
Empecé a enseñar en nuestro instituto en 1996 como profesor de matemáticas y alemán, habiéndome bachillerado previamente aquí. Durante mi carrera, he participado en la importante transformación de la escuela, a menudo de forma activa. Desde 2007 he sido subdirector, responsable principal del desarrollo de la escuela, y desde 2017 soy director de la institución. Soy miembro de la Fraternidad Escolapia. Mi mujer también es profesora en nuestro instituto, tenemos cuatro hijas, la más pequeña aún está en el instituto.
Siento que la vocación escolapia es amplia, que podemos aportar algo no sólo a los alumnos de nuestro centro, sino también a los de la ciudad y la región, e incluso a un nivel mucho más amplio e internacional. A lo largo de los años, también he empezado a trabajar en la creación de redes internacionales de los colegios escolapios y, además, dirijo la Asociación de Laboratorios Estudiantiles Húngaros.
La escuela
La escuela fue fundada hace más de 300 años, en 1714, por el terrateniente de la ciudad, y ha estado en funcionamiento con una breve interrupción (1948-1949). Desde 1950 cuenta con un internado, actualmente con 80-90 alumnos. Fue uno de los 8 institutos católicos que pudieron funcionar bajo el comunismo. Durante este periodo, los profesores eran casi sin excepción religiosos escolapios. Después de 1989, hubo cambios continuos, también porque la Orden Escolapia abrió y empezó a dirigir nuevos institutos, además de los dos ya existentes. En Kecskemét también se abrió una escuela primaria junto al instituto que hasta 2010 era solo para chicos. En 2012, la escuela se hizo cargo e integró una escuela secundaria femenina de la ciudad, y en 2014 se añadió un jardín de infancia. Desde 2015, la escuela cuenta con un «Laboratorio Estudiantil Öveges», que lleva el nombre de un famoso antiguo profesor de física escolapio, que también acoge a estudiantes de los alrededores para actividades y clases de ciencias.
Los alumnos proceden principalmente de la ciudad, pero una quinta parte de los estudiantes de secundaria (cursos 9-12) vienen de más lejos y se alojan en el internado durante la semana. Un número menor de alumnos de otras escuelas de la ciudad también se aloja en la residencia.
La escuela también cuenta con una tropa de scouts y con las comunidades del Movimiento Calasanz, principalmente de nuestros alumnos. La comunidad religiosa cuenta con 11 escolapios, cinco de los cuales enseñan en la escuela. También hay una parroquia escolapia junto a la casa. La escuela cuenta con cerca de 100 profesores y más de 900 alumnos.
Retos: éxitos y dificultades
La enseñanza pública húngara está muy segregada, y las diferentes instituciones no pueden aspirar a la plena inclusión sin poner en peligro su propia existencia. Por tanto, hay que buscar otras formas de responsabilizarse de los más pobres. Las cooperaciones escolares o las actividades del Laboratorio Estudiantil Öveges, así como el servicio comunitario escolar, pueden contribuir a ello.
En las dos últimas décadas, la escuela se ha visto afectada por una serie de programas de desarrollo e influencias externas, como la digitalización, la inclusión de alumnos con necesidades educativas especiales, la pandemia de Covid y los avances pedagógicos. A menudo han dado lugar a mejoras rápidas, pero superficiales, a través de programas de subvenciones. Queremos que estos procesos se profundicen.
En el ámbito de la pedagogía, la digitalización y la globalización por ella acelerada y el desarrollo de la estructura del conocimiento son retos en términos de organización, contenido pedagógico y organización, que también afectan al papel del profesor y provocan cambios psicológicos y psíquicos. Tenemos que reforzar la organización del aprendizaje, ayudar a los profesores, trabajar con padres y alumnos para dar forma a la escuela.
Pastoral
En la vida pastoral de la escuela están presentes tanto las formas tradicionales como las nuevas. Las clases comienzan y terminan con la oración, hay dos clases semanales de religión, y una vez al mes asistimos juntos a una misa una mañana entre semana. La preparación para la Primera Comunión y la Confirmación se realiza en colaboración con la parroquia. El colegio es religiosamente abierto, y pedimos a los alumnos y a las familias que asuman los valores cristianos como base de nuestra educación, pero el grado de identificación personal depende de ellos. Se celebra una jornada espiritual para los profesores antes del comienzo del curso escolar, y un retiro espiritual para los alumnos con la participación activa del profesorado durante el curso escolar. Nuestros alumnos pueden implicarse en la vida del Movimiento Scout, del Movimiento Calasanz, así como en encuentros nacionales e internacionales juveniles escolapios. Al principio de cada curso participamos en una peregrinación escolar, que es a la vez un programa espiritual y comunitario.
Mi pasión
Lo que más me motiva es cuando creamos verdaderas colaboraciones, cuando no nos limitamos a compartir lo que tenemos o lo que otros comparten con nosotros, sino que trabajamos juntos en pos de objetivos comunes. Ya sea dentro de una escuela o en un contexto local, nacional o internacional. Yo considero a Calasanz como alguien capaz de tomar decisiones valientes, de reconocer los signos de los tiempos. Primero buscó a quién confiar su trabajo, luego se dio cuenta de que tenía que emprenderlo él mismo, y creó una orden religiosa. Para mí es importante que tengamos una responsabilidad más allá del funcionamiento y el desarrollo de la institución, y si nos es posible, debemos responsabilizarnos de nuestro entorno más amplio.
Innovación
En el pasado hemos participado en varios proyectos de innovación de la UE, como la educación basada en competencias, los proyectos de digitalización, la integración de alumnos con necesidades educativas especiales, etc., y de todos ellos hemos aprendido, pero quizá hayan sido demasiados a la vez.
Uno de los puntos fuertes de la escuela es la internacionalización, las relaciones internacionales. Tenemos una acreditación Erasmus, y gracias a ello, y más allá, estamos haciendo mucho para hacer de la escuela una verdadera «escuela internacional». Para nosotros, esto significa desarrollar las «competencias internacionales» de los alumnos, y que la internacionalización contribuya a hacer más eficientes los procesos de aprendizaje y más eficaz el desarrollo de la institución a través de la creación de redes. Entre otras cosas, implicando a cada alumno en al menos una actividad internacional cada año, enviando a nuestros profesores para que adquieran formación y experiencia internacionales y recibiendo a otros, para construir una sólida red internacional, organizando intercambios de estudiantes individuales y en grupo, desarrollando las competencias lingüísticas de los colegas, implicando a los estudiantes en la planificación y prestando atención al carácter inclusivo de las relaciones internacionales. Tenemos una buena experiencia, entre otras cosas, con los intercambios individuales de estudiantes de dos meses, y estamos trabajando para integrar los intercambios de estudiantes y todas las actividades internacionales en el proceso de aprendizaje, midiendo los resultados del aprendizaje y el impacto institucional. También hemos aprendido mucho de los contactos internacionales en el ámbito del desarrollo pedagógico, como el programa SUMMEM de la Provincia de Cataluña, que nos ayudará a poner en marcha este año una «semana de proyecto» en toda la escuela, y el de la Provincia de Emaús sobre el sistema de innovaciones.
Otra innovación importante es el funcionamiento del Laboratorio Estudiantil Öveges, que ofrece programas abiertos a los alumnos de la región y también ayuda a los alumnos de la escuela en los campos STEM. También forma parte del compromiso social escolapio, ya que nuestra escuela es también la sede de la Asociación Húngara de Laboratorios Estudiantiles. También estamos llevando a cabo un importante proyecto de desarrollo de laboratorios para estudiantes, que incluye grupos internacionales de investigación estudiantil, y ponemos en marcha un laboratorio móvil con la asociación para llegar a las escuelas que no disponen del equipo adecuado. Para ello, estamos construyendo relaciones de colaboración con la industria, la enseñanza superior, los responsables políticos, las autoridades locales y la educación y formación profesionales.
Además de las innovaciones a gran escala, hay muchas de menor envergadura, como el sistema de acompañamiento personal de los alumnos en determinados cursos y partes de la institución, o las iniciativas sobre digitalización. En la escuela, las innovaciones están entrelazadas y se refuerzan mutuamente, y nos esforzamos por integrarlas.
Datos técnicos
Nombre de la escuela: Instituto, Internado, Escuela Primaria y Jardin de Infancia Escolapios
Dirección.
Contacto: titkarsag@kecskeemet.piarista.hu o igazgato@kecskemet.piarista.hu
Web: www.kecskemet.piarista.hu
Fecha de fundación: 1714
Número de alumnos: 943
Número de profesores: 100
Oferta educativa: jardín de infancia, escuela primaria (cursos 1º a 8º), escuela secundaria (cursos 9º a 12º), internado (cursos 9º a 12º).
Otras actividades: el Laboratorio Estudiantil Öveges, el Movimiento Calasanz, la Tropa Scout Calasanz (Kalazancius), cooperación con la parroquia y la Casa de los Escolapios.
















