Pantallas, vídeo-llamadas, reuniones virtuales, clases online. Estas ya son palabras y conceptos integrados forzosamente a nuestras vidas debido a las restricciones con motivo del COVID-19. Palabras, sin embargo, que no siempre tienen que ser sinónimo de menos acompañamiento y de rotura de vínculo, al contrario. La Escuela Pia de Cataluña ha celebrado este sábado la XXXIII edición de su tradicional Jornada Escuelas Pías. Y lo ha hecho en formato online, y con el tema del vínculo a través de la pantalla como eje central.

«El tema del vínculo es un tema clave, un tema muy importante», explica Antoni Burgaya, Secretario General de las Instituciones Educativas de las Escuelas Pías de Cataluña. Y un tema, el del vínculo, que no les viene de nuevo a la Institución. «Calasanz ya decía que lo más importante es que el alumno note que el profesor desea su progreso», recuerda Burgaya. El fundador de los escolapios decía que tienes que desear tanto acompañar bien el alumno que éste lo debe notar. «En el fondo Calasanz hablaba de la importancia del vínculo, hablaba de que lo más importante siempre es que lo que se haga se haga de verdad, estimando el otro», reconoce Burgaya. Y esta es la mirada que no cambia, cree el profesor, «se haga a través de una pantalla, por teléfono o presencialmente».

Y lo que también tienen claro a la Institución es que esta premisa es válida para una escuela, «pero también para acoger a una persona en cualquiera de las fundaciones sociales, en colonias, o en el ámbito del ocio». Y en este vínculo que se crea, reconoce Burgaya, «es cuando se puede dar el acto de educar, que siempre es bidireccional».

Más de 700 personas inscritas en la Jornada de la Escuela Pía que, debido a la pandemia, se ha celebrado en línea, desde la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña (ESCAC). El escolapio Eduard Pini, Provincial de las Escuelas Pías de Cataluña, ha animado a los participantes «a seguir haciendo un mundo mejor, a través del vínculo que tejemos desde la Escuela Pia». Cada uno desde su lugar, ha explicado, «desde el tiempo libre, desde los pisos de acogida, o desde las aulas.

Anna Forés, directora adjunta de la Cátedra de Neuroeducació de la UB-EDU, ha sido la encargada de entrar en materia al hablar sobre el vínculo a través de la pantalla. Ha hecho hincapié en la importancia de fijarse en las oportunidades que acerca la tecnología. «Es fácil caer en fijarnos en todo lo que no podemos hacer, pero es esencial centrarnos en lo que sí podemos hacer», afirmó.

A su vez, Genís Roca, experto en temas digitales, ha puesto sobre la mesa la idea de que todas las revoluciones tecnológicas necesitan movimientos sociales que las revisen. «Habrá que escribir un nuevo contrato social», expresó. Durante su ponencia ha dado muchos mensajes optimistas en referencia al vínculo en el mundo digital. «¿Qué es el vínculo? Una persona es allí donde participa. Se puede estar desconectado presencialmente o hiper conectado a través de la pantalla».

Durante el confinamiento domiciliario que hizo que las clases escolares se hicieran virtualmente ha quedado demostrada algo que en la Escuela Pía de Cataluña hace años que reivindiquen y trabajan, la dimensión interior, emocional y social de las personas. «Este trabajo es la base y es a partir de aquí que podemos salir adelante», explica Antoni Burgaya. Calasanz, recuerda el secretario general, decía «que siempre va primero la persona que el alumno».

En circunstancias normales, reconoce Burgaya, con las familias de las escuelas se habla a menudo en la puerta de la escuela. «Como está, qué tal, a tu hijo esta materia le cuesta». Durante el confinamiento, sin embargo, esto se tradujo en llamadas por teléfono, «uno a uno», y no sólo para hablar sobre cómo los niños van en las materias, sino, explica Burgaya, «con preguntas directas sobre cómo estaban, de salud, emocionalmente «.

Esta manera de acompañar a todas las personas es lo que mantiene el vínculo, afirma Burgaya, «sea como sea, con pantallas o presencialmente». Acompañar, para él, «es destinar un tiempo sincero a la persona, porque la pantalla no puede ser la excusa para no acompañar». Y reconoce una máxima presente en la Escuela Pía: «Hay que poner en el centro la persona y su desarrollo y no solamente los contenidos académicos».

Durante la Jornada también se han conocido los ganadores de los Premios San José de Calasanz, que cada año reconocen el trabajo e implicación de personas y grupos de la institución. El equipo de voluntarias de Benallar, el equipo de monitores de las Colonias Jordi Turull y al equipo de pastoral y escuela verde de Igualada por el proyecto «5 minutos para mí» han sido los elegidos por el jurado en esta edición.

Por último, la cantante Judit Neddermann, ex alumna de la Escuela Pia de Mataró, ha dedicado a todos los participantes uno de sus temas sobre el vínculo, «Quisiera que estuvieras aquí».

(Gloria Barrete -CR)

Catalunya Religió. 08/02/2021

 

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