Marirrosa Carrera Rivas. Directora Colegio Calasanz Caracas (Venezuela)

 

Ir creando una Pedagogía de los cuidados supone que en la educación ajustemos el enfoque, se trata de poner la Vida en el centro de todo nuestro quehacer, atendiendo al cuidado de las personas, del ambiente, atendiendo el cuidado de nuestras Obras. Esto supone organizar los procesos educativos de modo que se garantice esta centralidad de la Vida: el currículo, las metodologías, la organización escolar, los sistemas educativos… y en general todos los elementos pedagógicos, deben atender de forma prioritaria a la sostenibilidad de la Vida. Supone que en los muchos casos en que la Vida entre en conflicto, en los casos en que la Vida se vea amenazada; se le dé prioridad absoluta a la Vida.

Del 18 de mayo hasta el 15 de junio, se desarrolló la Jornada de Reflexión de la Provincia sobre la Pedagogía de los cuidados. Estructurada en cinco encuentros, cada uno a través de Zoom, dirigida especialmente a los Equipos Directivos, el personal Docente y Colaboradores que están al frente de algún proyecto en cada Presencia.

 Se realizaron cuatro ponencias. La primera estuvo a cargo del Padre Mauricio Valdivia, trató el tema del Cuidado de la Gestión Escolar. La segunda, sobre el Cuidado de la Vocación Educadora y la Vida Espiritual, fue desarrollada por el Padre José Luis Colmenares. El tema de la tercera ponencia fue el Cuidado de Niños, Niñas y Adolescentes, desarrollado por el Padre Willians Costa. Y en la cuarta ponencia, el Padre Javier Alonso presentó el Cuidado de la Comunidad Cristiana Escolapia. El quinto encuentro estuvo dedicado a la presentación de experiencias significativas, que se están desarrollando en la Provincia y están relacionadas con los temas tratados en cada ponencia.

El P. Provincial, Juan Alfonso Serra, dio las palabras de apertura destacando la importancia que tiene para la Orden y para la Provincia el cuidado de la vida de las personas y de nuestras obras para hacerlas cada vez más sostenibles. Desde el primer encuentro hasta el último, se pudo disfrutar de un nutritivo intercambio de reflexiones sobre la pedagogía del cuidado en la Escuela Pía. El Padre Mauricio puntualizó el cuidado de las personas sin caer en la sobreprotección. Es una prioridad cuidar el contexto, agudizando la mirada, para asumir los retos que nos permitan hallar las nuevas formas de hacer escuela. Cuidar los recursos, el trabajo en red, la formación del equipo directivo. Cuidar la integridad del Director, el optimismo, el acompañamiento y la evaluación continua.

Junto con el Padre José Luis pudimos reflexionar acerca del cuidado de la vocación, esto implica revisarse desde el interior, el educador escolapio es más que un docente de una asignatura, es educador de humanidad, maestro de corazón, maestro de la vida. Si no nos cuidamos, no podremos cuidar a los demás. Nuestras Presencias deben constituirse en escenarios seguros para el trabajo, deben reunir condiciones de bienestar y calidad de vida para ejercer la tarea de educar.

El Padre Willians presentó el tema del cuidado de los niños, niñas y adolescentes desde la línea preventiva de Calasanz. Retoma el Manual de Prevención de la Provincia, nos recuerda la importancia de contar con este documento en cada una de nuestras Presencias Escolapias, para construir el propio, mediante un trabajo de equipo integrando a todas las plataformas de misión y sujetos escolapios, partiendo de las realidades de cada lugar.

El cuidado de niños, niñas y adolescentes es formar integralmente desde la más tierna infancia, así como lo hizo Calasanz, creando un ambiente sano y seguro para todos, promoviendo los derechos y valores para prevenir el abuso. En este regreso a la presencialidad es primordial no dar nada por hecho, empezar desde cero involucrando a todos los integrantes de la Presencia en la tarea de cuidar a quienes son el centro de la Misión Escolapia, nuestros estudiantes.

El Padre Javier Alonso, presentó una disertación estructurada en cuatro partes, en cada una planteó una tesis con su demostración. Partiendo de la llamada que se convierte en pasión, la que mueve a Calasanz a meterse en “Un buen lío”. Desde los primeros pasos, ya Calasanz tenía claro la importancia de la Comunidad Cristiana como garante y sujeto de la Misión. Nos invita a hacernos conscientes de la importancia estratégica que tiene el cuidado de la Comunidad Cristiana Escolapia, nos deja el desafío de incorporarlo en los Proyectos Educativos. Cuidar la Eucaristía con dedicación, esperanza y alegría, para que éste sea el momento de encuentro para vivir nuestra fe y generar vida.

La conformación de la Escuela Pía es la propuesta de la reforma de la Sociedad pasando antes por la Reforma de la Iglesia. Educar para el buen vivir, con finalidades bien definidas, formar buenas personas con disciplina y buen trato, para el feliz transcurso de su vida. La Escuela que creó Calasanz es la que hoy entendemos como una escuela Integral a pleno tiempo. En esta escuela, la Comunidad Cristiana es el corazón. Debe ser una comunidad viva y visible. Debemos preguntarnos ¿Cómo asegurar la identidad cristiana de la escuela? y responder con acciones concretas que generen procesos. Es necesario hacer el camino para la construcción de la Comunidad Cristiana en cada una de nuestras Presencias. Es esencial un Proyecto Pastoral, un responsable y el referente eclesial.

En el quinto encuentro de esta jornada, Rubén García de Fundación Solidaridad Calasanz (Solca), nos presentó el Proyecto de Apoyo Escolar que se está desarrollando en el Centro Cultural Calasanz de La Romana (República Dominicana), dando a conocer la Fundación Solca, las ventajas de la Educación No Formal, un poco de la Historia en La Romana. Dentro del proyecto educativo general, destacó el Proyecto de Apoyo Escolar, éste va más allá de solo hacer tareas, busca mantener líneas de trabajo con programas como “Marco me enseña” y Festival “Cazadores de Estrellas”, mejorar la integración de las familias, el acompañamiento docente, dinamizar la lectura y fomentar las artes plásticas y musicales.

A través del Padre Javier Alonso, conocimos la experiencia de la Comunidad Cristiana Escolapia en Carora. Es una comunidad fecunda y en crecimiento. En la Presencia de Carora la Parroquia y el Colegio guardan una estrecha relación. Para crecer en comunidad es necesario impulsar el Movimiento Calasanz, cuidar el calendario escolapio en liturgia, cuidar los equipos de Misión, los procesos pastorales y profundizar en la vocación escolapia. El P. Javier Alonso exaltó la excelente labor realizada por quienes le antecedieron en la conformación de la Comunidad Cristiana Escolapia en Carora.

El P. Rodolfo Robert, nos presentó la situación extrema vivida por los colaboradores en Veracruz (México) en pre-pandemia, en pandemia y post pandemia. Nos invita a tener muy clara la mirada, lo más importante debe ser el bienestar de los colaboradores, el personal es el patrimonio humano. Es necesario sembrar, acompañar, abrir horizonte. Cuidar la Verdad y cuidar a los Cooperadores de la Verdad. Cuidar a los colaboradores es dar dignidad a todas las voces.

Y la Profesora Marirrosa Carrera, dio su testimonio de la gestión de un colegio subsidiado, en medio de las situaciones extremas que toca vivir en Venezuela. Cada Colegio, cada Presencia, es su gente, personas que entregan su vida para hacer realidad la vocación docente. La gestión escolar de los colegios subsidiados en Venezuela es hacer que las cosas sucedan al estilo de Calasanz. Para esto es necesario cuidar a las personas, los procesos pedagógicos y pastorales, cuidar las instalaciones y los recursos, cuidar la convivencia escolar. Los equipos de gestión cada día hacen lo imposible para mantener los colegios abiertos, en funcionamiento conservando los criterios de la calidad calasancia. Cada día hacen que suceda la paz, la solidaridad y la Misión; caminando juntos con un mismo sentido.

Esta jornada de reflexión nace de una inquietud e iniciativa del Equipo de Pedagogía de Venezuela y el Secretariado de Pedagogía de la Provincia. Fue organizada por una comisión conformada por los Padres Mauricio Valdivia y Oscar García, y las Profesoras Marirrosa Carrera, Ruth Gutiérrez y Karina Miliante. En este momento de post Pandemia, en el que regresamos a la presencialidad, nos estamos reencontrando y reconociendo, es el momento de seguir cultivando la mirada de Calasanz, hacia sí y hacia el otro, aprender y crecer en comunidad fortaleciendo la identidad escolapia.

Esta Jornada de reflexión es una llamada a caminar juntos en el cuidado del amor, para aprender a transformar y crear un mundo mejor.

Esta jornada de reflexión nos deja la propuesta y la invitación a continuar en la construcción de una Pedagogía de los cuidados en las Escuelas Pías de todas las latitudes.