Es a partir del año 2004, cuando un grupo de estudiantes de noveno y sexto grado del Colegio San José de Calasanz, ubicado en la Localidad de Suba, Bogotá – Colombia, inquietos por la problemática ambiental de su contexto – reflejada en la  falta de hábitos en cuanto al adecuado manejo de residuos sólidos, falta de conciencia ambiental, de sensibilización por la protección del ambiente, sumado al inadecuado uso del agua, la electricidad, la invasión del espacio público por vendedores informes, la presencia de perros callejeros, el problema de infraestructura, inseguridad, entre otros – decidieron responder a la pregunta de ¿Cómo generar una cultura ecológica, en la comunidad educativa del colegio san José de Calasanz, con la cual se pueda contribuir, a la protección y conservación del ambiente? Pregunta que constituyó el punto de partida para el diseño y ejecución del Proyecto Ambiental Escolar (PRAE) de la institución.

El proyecto que se ha venido implementando con ciclos de dos años, se ha constituido en la actualidad como una herramienta de trabajo para toda la comunidad educativa. Instaurando hábitos y valores frente al cuidado y preservación del medio ambiente que se desarrollan gracias a las diferentes estrategias que, inicialmente entran en movimiento gracias a un gran engranaje denominado cultura ecológica, el cual para garantizar su dinamismo, es soportado por otros tres engranajes más pequeños que son: la formación frente al cuidado y conservación del medio ambiente; la sensibilización frente al cuidado del entorno; la concientización, a través de la participación directa de la comunidad educativa en las diferentes actividades programadas dentro del proyecto.

Organizados estos engranajes, que representan los objetivos generales y específicos del proyecto, encontramos unos hilos de los cuales se desprenden una serie de actividades que complementan el proceso llevado y que se van implementando e innovando cada año. Actividades como la conformación de la patrulla ecológica, la separación, recolección y aprovechamiento de residuos sólidos, la elaboración de cajas para el reciclaje, la ejecución de campañas ambientales, la capacitación y desarrollo de talleres, las jornadas pedagógicas como la “salida ecológica”, la restauración del entorno, la conformación del comité ambiental, las reuniones ambientales, la celebración de fechas ambientales, la participación activa en la MEAL (Mesa Ambiental Local). Enmarcan el plan operativo de la herramienta de trabajo, con la cual toda la comunidad educativa, directa o indirectamente hace parte de su construcción y aprovechamiento.

Igualmente, el PRAE cuenta con una evaluación que se realiza a final del año, la cual permite hacer los ajustes, presentar los avances y el impacto generado, está evaluación se realiza a nivel interno de la institución. Sumado a esto, ha sido acompañada de evaluadores externos como instituciones universitarias (Universidad Libre, Universidad Pontificia Javeriana), siempre obteniendo buenas valoraciones, así como por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia lo valoró con un porcentaje de 98% entre 100%, aspectos que lo han llevado a servir como modelo para otras instituciones educativas.

Adicional, la institución por mérito y por la MEAL, fue nombrada desde el año 2004, como coordinadora ambiental de la localidad donde se encuentra el colegio, asesorando en la construcción de la herramienta de trabajo ambiental a más de 100 instituciones educativas que tiene a su cargo, hecho que la llevó a ganar la mención honor al mérito y la gaviota de plata hecha con material reciclado, por su liderazgo y trabajo en lo ambiental.

El PRAE ha generado un impacto a nivel institucional y local, especialmente en el desarrollo de valores frente al cuidado del medio ambiente en la población estudiantil, gracias a la participación activa en la toma de decisiones frente a problemáticas ambientales. Sabemos que, al hablar de herramienta de trabajo, suena como algo poco atractivo, pero es una herramienta que nos ha llevado a alcanzar muchos logros y lo más importante a contribuir en la mitigación de la problemática ambiental actual.

Si es una herramienta que permite alcanzar muchos logros y cuidar nuestra casa común ¿No creen que vale la pena tenerla?

 

Clara Estella Bastos.

Docente de ciencias, Colegio Calasanz de Suba.

Cbastos@calasanzsuba.edu.co