¿Qué entiendes por comunidad cristiana escolapia?

En nuestras Reglas, después del Capítulo General de 2015, se dice: “Nos esforzaremos en fortalecer nuestra presencia en cada localidad configurando la Comunidad Cristiana Escolapia en la que los religiosos, los miembros de las Fraternidades Escolapias y todas las personas que forman parte del conjunto de la presencia escolapia, puedan encontrarse para compartir su fe y crecer en su identidad calasancia”.

Esto nos puede hacer pensar, que una parroquia escolapia, donde se cuide la identidad escolapia, ya es CCE. Y esto puede justificarse con bastante lógica. Aunque tiene el riesgo de olvidar que una parroquia, aun siendo escolapia con clara identidad, debe ser espacio para todos los carismas y sensibilidades… y que cuidar la identidad escolapia supone tener algún espacio específico para quienes viven su fe en las distintas modalidades de participación escolapia.

Por mi parte prefiero reservar este término para el encuentro de religiosos y Fraternidad, donde caben las demás modalidades de participación, el Movimiento Calasanz y los participantes en obras escolapias… aunque no pertenezcan a una misma parroquia. Y destacar más el concepto y modelo de presencia escolapia, donde es más claro el concepto y el funcionamiento.

¿Cómo nace la CCE en la que estás?

En estos momentos la CCE es un proyecto en construcción, que es preciso llegar a consensos para que sea entendida y para ponerla en marcha.

¿Cómo es la CCE en la que vives? Haz una descripción de qué se hace, los grupos que hay y cómo funciona.

Estamos dando ahora más relevancia al concepto de presencia escolapia, que agrupa a la comunidad religiosa, la Fraternidad, los diversos colaboradores y cada una de las plataformas y proyectos de misión (colegio, parroquia, centro social, internado, Movimiento Calasanz, pastoral vocacional…). Cuenta con un coordinador de presencia en cada localidad y país, con su correspondiente equipo y proyecto de presencia.

La CCE se visualiza más en la Eucaristía de los colegios (educadores, familias, estudiantes, Fraternidad y religiosos), en los encuentros específicos (retiros, formación, actos de la Fraternidad y del Movimiento Calasanz donde participan los diversos modos de ser escolapios) y en los momentos donde Provincia y Fraternidad con otros responsables de la misión comparten oración, vida y planes en lo que llamamos Asambleas de Escolapios.

¿Qué significatividad tiene la CCE en el proyecto de pastoral general de la presencia?

La mayor significatividad está hoy en la Provincia y la Fraternidad, que son más visibles y activos por su responsabilidad y compromiso. También los equipos de misión escolapia donde confluyen diversas personas y los momentos de la liturgia más específicamente escolapios.

Para el proyecto de pastoral, y los demás proyectos (comunitario, educativo y transformador), tiene más incidencia cada uno de los equipos de presencia, donde se comparten los planteamientos y acciones de cada una de las realidades escolapias de cada ámbito. Es el lugar donde más se visualiza las líneas comunes, las prioridades que orientan a todos y donde cada cual puede aportar, las líneas de fondo que se desarrollan en los diversos lugares y momentos, el estilo escolapio que va configurando todo lo que somos y hacemos.

¿Qué propones para que la CCE se consolide y sea el alma de la misión escolapia?, ¿Qué dificultades tienes?

Pienso hay diversos niveles de comunidad que deben ser cuidados, sin diluir unos en otros. La vida religiosa tiene su propia comunidad, así como la Fraternidad (aunque ambos puedan y deban compartir momentos).

La CCE, espacio de compartir fe e identidad escolapia, donde los religiosos y miembros de la Fraternidad tienen lugar destacado, ha de estar abierto a las demás formas de “ser escolapio”.

La comunidad parroquial tiene también su ámbito, que puede y debe ser enriquecido por la vida religiosa, la Fraternidad, la CCE… y por otras realidades eclesiales.

Tener claro esto y cuidar cada ámbito es el camino más adecuado.