ENCUENTROS EDUCATIVOS EN LAS PERIFERIAS

Escuelas Pías CARORA (Venezuela)

Carmen Crespo. Directora

Una de las razones fundamentales por las cuales San José de Calasanz creó las Escuelas Pías, fue, para que contribuyeran con la reforma de la sociedad, un principio que hunde sus raíces en el modo en que Jesús pasó por el mundo haciendo el bien curando a los enfermos, leprosos, lisiados, devolviéndoles la salud y la dignidad, y que Calasanz, aprendió de la escuela del Maestro.

En la U.E. Colegio Cristo Rey – Escuelas Pías de Carora, Venezuela, a través de algunas prácticas educativas, que veníamos desarrollando, estábamos dando pequeños pasos con el fin de responder al ideal evangélico antes señalado, en tanto que, los Departamentos de Pedagogía y Pastoral, desde la etapa de Educación Preescolar, a partir de los 3 años de edad, hasta Media General, con estudiantes de bachillerato, en edades comprendidas entre los 12 a los 16 años de edad, y con el personal de la institución, asignaban a estos grupos, cada año, una labor de acción social dirigida a niños y niñas de instituciones educativas ubicadas en sectores deprimidos y/o de educación especial, orfanatos, casas hogares para ancianos, comedor para indigentes, la cárcel u otros organismos de atención a poblaciones vulnerables.

Cabe resaltar, que los estudiantes del último curso de bachillerato, deben cumplir con una labor social de 100 horas distribuidas durante todo el año escolar, respondiendo a los lineamientos de la Ley Orgánica de Educación (LOE) en su Artículo 13,  requerimiento que se ha venido aprovechando para que ofrezcan su apoyo, según sus talentos (deportistas, artistas, músicos, otros) en los diversos programas que impulsamos en nuestra presencia, en algunas de las plataformas de misión, como la Fundación Itaka Escolapios y el Centro Cultural Calasanz. En el Movimiento Calasanz, ofrecen su labor como monitores, en la Etapa Mies, los estudiantes que vienen haciendo vida activa en el Movimiento Calasanz.

Aun cuando comenzamos ofreciendo estos espacios, estamos conscientes que han sido insuficientes, y en la mayoría de los casos, no han generado responsabilidades sólidas, es por ello, que a partir del año 2018, junto al P. Javier Alonso, en la revisión, evaluación, rediseño de nuestro Proyecto Educativo, y a propósito de la preparación de su libro, UNA ESCUELA EN SALIDA. Encuentros educativos en las periferias, acordamos que, las acciones comunitarias que veníamos realizando debían ir más allá de un acontecimiento anecdótico, o del cumplimiento de un requisito legal, para convertirse en acciones sostenidas y consistentes en el tiempo, que permitieran, paulatinamente, a nuestros estudiantes, un compromiso como voluntarios estando en la escuela o al egresar de ésta.

Esto nos llevó a la incorporación, en el perfil de nuestros alumnos, de virtudes como la solidaridad, la compasión, la responsabilidad, las mismas que permiten a los niños y jóvenes mirar, reflexionar sobre la realidad de los más pobres y frágiles, y que, además, les lleve a salir de sí mismos para encontrarse con “los heridos al borde del camino”, se comprometan en ser agentes de cambio y puedan vincularse a asociaciones de solidaridad, como voluntarios en las diversas plataformas de misión y proyectos de acción social que impulsamos en la presencia, o se impliquen, como colaboradores, en una acción transformadora en sus propias comunidades o en la Iglesia.

Asimismo, esta propuesta educativa ha representado, para nosotros, una oportunidad para articular las diferentes áreas del currículo, aprovechando que antes, durante y al final del proceso, los profesores integran sus asignaturas buscando aportar sentido e integralidad entre los contenidos que ofrecen y los valores que se quieren desarrollar. También, pretendemos, que sea uno de los medios para construir colegio en clave pastoral y para crear cultura vocacional, en virtud de que genera un ambiente propicio para que el niño, el joven, descubra, más allá de sus propias realidades, a los “otros” a los que la sociedad ha invisibilizado, se impliquen en la construcción de un mundo más fraterno. El P. Javier nos dice al respecto, se trata de “identificar a los que han sido descartados por la injusticia y el pecado del mundo, enseñar a los alumnos a mirar la realidad de los excluidos con ojos de misericordia, profundizar en la experiencia para identificar las causas de la exclusión y proponer acciones responsables”.

Para ello, el plan propone unos pasos que pueden ampliar en el libro Una escuela en salida. Encuentros educativos en las periferias, del P.Javier Alonso, sin embargo, aquí de manera somera de lo que trata cada uno.

Evocar: En el aula se evocan realidades de exclusión social a través de textos, fotogramas, videos, otros.

Explorar: Se invita a los estudiantes a salir del aula para tener un primer ENCUENTRO con la realidad de los excluidos.

Dialogar: Una vez que han sostenido el primer encuentro, en el aula, dialogan sobre la experiencia tenida en éste: descripción y primeras impresiones.

Reconocer: Se trata de salir de nuevo de la escuela  para conseguir las historias personales de los excluidos que ya visitaron la primera vez a través de un ENCUENTRO más constante de servicio.

Profundizar. De nuevo en el aula, analizan sobre las causas de la exclusión social desde una mirada de fe y buscan soluciones viables para cambiar esta realidad.

Compartir. En el aula, en redes sociales u otros medios, comparten los aprendizajes que han adquirido y lo que ha suscitado en ellos todo el transcurso de la experiencia.

Vale destacar, que para la aplicación de este modelo, se requiere de un proceso de inducción con toda la comunidad educativa. En nuestra escuela, antes de dar inicio a los “Encuentros educativos en las periferias”, tuvimos un proceso formativo dirigido a todo el personal docente, a los estudiantes y sus familias, para apropiar e involucrarlos a todos en dicho plan. Seguidamente, se inició la ejecución de éste con los estudiantes de bachillerato, año 2018, se incorporaron los niños de primaria para el curso 2019 – 2020, y para este nuevo año, 2020 – 2021, estamos preparándonos para llevarlo con todos los niveles educativo, incluyendo los niños de la etapa de Educación Inicial de manera que todo el cole vaya encaminado a ser una escuela misionera, escuela en salida.

Es importante señalar, que el desarrollo de esta propuesta educativa lleva su tiempo, y por este motivo, la ubicamos en el 2do. Trimestre. Se da a cada grupo, según su nivel, una temática, entre las que podemos mencionar, y se han ejecutado con estudiantes de bachillerato; niños de la calle, personas sin hogar, con discapacidad cognitiva, mujeres maltratadas, drogodependientes y enfermos crónicos, y con los estudiantes de primaria, se han realizado trabajo con adultos mayores (abuelos), personas con discapacidad visual, motora, cognitiva y niños de educación especial. Como estamos en el tercer año de haber iniciado, vamos rotando las temáticas entre los cursos y así darles la oportunidad de explorar diversas realidades. Por ahora, estamos en el proceso de siembra, esperamos seguir trabajando con entusiasmo, el crecimiento de esta semilla, se la dejamos a Dios.

Salir al camino de los necesitados es apostar por un nuevo ser humano, revestido de los sentimientos de Cristo, por esta razón invitamos a otras escuelas a animarse a realizar este tipo de encuentros, no como hechos aislados, sino, como clave para concretizar el perfil del estudiante escolapio, porque responde a la misma llamada que nos hace el Papa Francisco a todos los bautizados, una “Iglesia en salida entregada de lleno a la misión, para que el Evangelio del Reino llegue a las periferias de la humanidad” y porque hoy sigue vigente el modelo educativo ideado por nuestro santo, que bien lo dejó plasmado en su obra y explícito en sus cartas.  “La reforma de la sociedad cristiana radica en la diligente práctica de tal misión, pues, si desde la infancia el niño es imbuido diligentemente en la piedad y las letras, ha de preverse con fundamento el feliz transcurso de su vida” (CC2).

A continuación, comparto el testimonio del Prof. Jean Carlo Rojas, quien a través de una serie de preguntas nos relata la experiencia vivida con los estudiantes de 2do Año B en su proyecto “AL ENCUENTRO DE LOS NIÑOS DE LA CALLE”, también conoceremos el testimonio de la estudiante de 6to. Grado B, Sahily Lameda, quien narra la experiencia y aprendizajes de su Proyecto “Al ENCUENTRO CON PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL O COGNITIVA”.