Les ofrecemos la opinión sobre el Pacto Educativo de dos pedagogas de actualidad y que han creado escuela.

La hermana Montserrat del Pozo (MP) es actualmente, la Superiora General de las Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret y un referente internacional en innovación educativa. Desde su trabajo como directora del colegio Monserrat de Barcelona ha diseñado un modelo educativo basado en la teoría de las Inteligencias múltiples de Howard Gadner. 

Carmen Pellicer Iborra (CP) es Presidenta de Fundación Trilema y directora de Cuadernos de Pedagogía. Lidera numerosos programas de formación de profesores y directivos dentro y fuera de España. Ha escrito numerosos cuentos, libros y materiales didácticos. Recientemente es coautora de ‘el Libro Blanco de la Profesión Docente’, ‘Papeles para el Pacto Educativo’, ‘Pedagogías Ágiles para el Emprendimiento’ y ‘Evaluación de la Educación Infantil’.

DIFICULTADES O RESISTENCIAS

¿Qué hacer para solucionar y superar las principales dificultades o resistencias para pactar?

MP. Para llegar a «la aldea de la educación», para alcanzar esta alianza educativa, hay que verla necesaria. Es para todo el mundo. Además de eliminar el «confort de la inercia», hay que partir de hechos, evidencias que iluminen y convenzan. Pienso que es muy importante que se conozcan los resultados de la innovación educativa que ya se está llevando a cabo en muchos países, con resultados satisfactorios. Tenemos una buena ocasión si aprovechamos los cambios a los que ha obligado el COVID-19 en estos meses, porque ha incidido en los centros educativos y ha propiciado un cambio radical en el aprendizaje. El maestro ha podido dedicarse más a cada alumno, personalizando el aprendizaje, y la familia ha jugado un papel clave que no podemos perder.

CP. Un pacto global requiere el diálogo plural y frecuente de todos los agentes implicados, desde las familias, los docentes, las administraciones y los mismos alumnos, sentados en mesas plurales y antagónicas. Todos deben estar: los que piensan como nosotros y los que opinan lo contrario, los protagonistas, los expertos y los gestores que tienen que llevarlo a cabo. La principal tentación es generar un discurso poético pero abstracto, que contenga acuerdos en nuestras aspiraciones, pero no en los compromisos concretos que puedan encarnarse en todas las realidades tan dispares de países, ideologías y sistemas. Creo que hay que identificar primero los puntos de acuerdo, partir de lo común y aprovechar la experiencia universal compartida del COVID-19, para converger en lo que no queremos que vuelva a repetirse en las infancias de todos los rincones del mundo. Y generar diez/doce borradores sobre las grandes cuestiones y hacerlos circular para impulsar compromisos de actuación. Creo que deberíamos prestigiar las instituciones internacionales, presionando para clarificar prioridades, desde la Unesco hasta PISA.

 

MEJORAR LA EDUCACIÓN

¿Qué cambiar o mejorar en la educación para construir una humanidad más humana, fraterna, solidaria y sostenible?

MP. El ser humano es una unidad: por esto la educación ha de ir dirigida a la persona, y ésta sabemos que es un ser relacional en sus dimensiones: consigo misma, con los demás, con la naturaleza y con Dios. El aprendizaje ha de tenerlo presente y procurar que sea para la vida y desde la vida. El aprendizaje no puede quedarse nunca en lo nocional, ha de pasar a lo real. En el aprendizaje, debe estar muy claro el objetivo: ayudar a que el alumno sea ético, excelente, comprometido. «No puede ser buen profesional quien no es buena persona» (Howard Gardner). El aprendizaje por proyectos aplicables a la vida diaria, preparados después de haber detectado carencias en la sociedad y proponiendo soluciones sociales, favorece la adquisición de estos valores.

CP. Vincular la calidad a la equidad, definir el derecho universal de la infancia a la educación (como el derecho a la mejor educación posible) e incluir compromisos de inversión suficiente en toda la educación obligatoria.

No confundir educación con escolarización, y proponer la generalización de propuestas de educación no formal que involucren a niños y jóvenes en proyectos de transformación social en comunidades locales, abriendo gradualmente posibilidades globales.

Elaborar una propuesta curricular que recoja el desarrollo integral, especialmente emocional, ético y espiritual, desde la defensa de los derechos humanos, el compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible y el respeto activo de las tradiciones culturales y espirituales de los pueblos.

 

EDUCACIÓN INTEGRAL

¿Cómo centrarnos en las personas, educarlos integralmente (corazón, cabeza, manos) y que estas se pongan al servicio de su comunidad próxima o lejana?

MP. El aprendizaje es para el alumno, no al revés. Hay que comenzar por poner al alumno en el centro del aprendizaje y dejarlo ser el protagonista.

Desde el respeto y la valoración, hay que educar a cada uno en la autonomía, en la libertad y responsabilidad, propiciando una cultura adaptativa, que genere confianza, flexibilidad, teniendo en cuenta y estando muy atento a las emociones. Ayuda a ello trabajar por proyectos interdisciplinares, proyectos inteligentes, diseñar diferentes experiencias y ensanchar ámbitos de aprendizaje que acerquen el alumno a la realidad.

El aprendizaje cooperativo es una buena herramienta para conseguir alumnos competentes, no competitivos. La mejor innovación es amar al alumno.

CP. Hacer una revisión profunda de los currículos nacionales y las medidas organizativas desde una perspectiva de equilibrio para el desarrollo de todas las dimensiones.

Proponer criterios comunes y estándares de evaluación de esas dimensiones.

Entrenar en las escuelas las metodologías que ayudan a estimular la transformación de las competencias personales y del carácter.

Estimular experiencias altruistas que los involucren en la realidad que los rodea, evaluar el impacto que esas experiencias y crear estándares internacionales que se adopten para valorar las habilidades del siglo xxi que los pueden ayudar a abordarlas.

 

LUCES Y PISTAS

¿Alguna otra pista curricular, metodológica, organizativa, espacial o colaborativa para tener en cuenta en la construcción de esta alianza educativa?

MP. Para la alianza educativa que sugiere el Papa, es fundamental que todos los responsables, convencidos de que es esencial, inviertan las mejores energías, dediquen esfuerzo, tiempo y economía a tratar de conseguirlo.

Hay iniciativas en nuestro siglo xxi, pistas bien indicativas, que pueden ser compartidas, enriquecidas y que pueden ofrecer caminos para la educación que soñamos. Sumar iniciativas y compartir proyectos enriquece.

Si se está dispuesto a aprender de todos, a saber, admirar lo conseguido en otros países, lo que da buenos resultados a otros grupos, si se desea el diálogo sincero, constructivo, un pacto, una alianza universal en materia educativa, casi debería ser inmediato. O bien concretando… Me gustaría en este sentido ofrecer la iniciativa Nazaret Global Education, que presenta un proyecto educativo bien estructurado, de formación al profesorado, para que, en tres años, se pueda conseguir una transformación de todo un centro en aras a una nueva manera de educar. Está validado en los distintos continentes.

CP. Creo que deberíamos dedicar una atención especial al desarrollo profesional de los docentes, no solo a su formación pedagógica o disciplinar, sino también en la atención a su bienestar personal y su vocación, sus competencias para el acompañamiento personal, el trabajo en equipo y la relación con las familias y las comunidades. Es fundamental estimular el liderazgo pedagógico, de gestión, intelectual, pero también el liderazgo moral y espiritual que prepare a aquellos que deben conducir los cambios que deseamos y los dote de los medios y las redes de apoyo necesario.

Asimismo, urge crear redes de centros, de micro y macrosistemas que trabajen juntos, compartan sus experiencias y dificultades y evalúen sus logros y fracasos.