Calasanz y los nacimientos navideños

P. Francisco Cubells. Sch.P.

Publicado en Estudios calasancios. México 2011

 

Un profesor, no escolapio de las Escuelas Pías

Declarado por Pio XII patrono de la escuela popular cristiana, San José de Calasanz contribuyó grandemente al uso del belén como recurso pedagógico y educador de la religiosidad de la niñez. Antes de Comenio, Calasanz ya habia aplicado el método intuitivo en sus Escuelas Pías y el uso del belén es prueba de ello.

Iniciador de la “pedagogía belenista” entre los escolapios, fue Gaspar Dragonetti que vivió 115 años conservando siempre una gran energía y capacidad de trabajo. Un contemporáneo nos lo describe así: “era sano y robusto, poseía una voz sonora, jamás usó anteojos y conservó siempre toda su dentadura”. Era tan popular en Roma y tal era su fama de profesor de latín –para cuya didáctica compuso un método original- que el Papa Urbano VIII le llevó a desarrollar ante él y altos dignatarios de su curia, una clase de latinidad, con la que dejó a todos maravillados traduciendo y comentado un pasaje de Virgilio.

En 1616, Calasanz fundó las Escuelas Pías en Frascati., ciudad cercana de Roma. Allí envió al P. Dragonetti y pronto tendremos constancia de su afición –más bien devoción- estimulada y mantenida con la complacencia y colaboración de Calasanz. Desde Roma, escribe al P. Cananea en 1618: “EL P. Gaspar, por su gran deseo de dejar algo en perpetua memoria de las Escuelas pías de Frascati, ha comprado aquí figuritas de calidad para montar un gran nacimiento que moverá a gran devoción. Lleva, además consigo muchas cosas necesarias para realizarlo a la perfección a su debido tiempo . Mucho me agradaría que usted pusiera toda la diligencia en ayudarle en todo lo que pueda con su ingenio y conocimiento de la arquitectura”. Al año siguiente, al trasladarse el P. Dragonetti A Roma, Calasanz escribe a Frascati que tenga muy gran cuidado (grandissima cura) de las figuras que allí dejó el anciano profesor.

En Roma no decrece, sino que se incrementa el afán de Dragonetti por representar plásticamente en nacimiento de Jesús. Su avanzada edad le obliga a tomarse largo tiempo para la construcción del nacimiento de la iglesia de San Pantaleón. Un biógrafo de Dragonetti aporta, los siguientes datos “Muchas cosas realizó el P. Gaspar para representar dignamente el misterio de la Navidad y el de la epifanía del Señor, ya en Frascati, ya en Roma, construyendo magníficos nacimientos y en determinada capilla de San Pantaleón, uno con grandes esculturas de toda la sagrada familia y tambien de los Santos Reyes Magos, de los cuáles el llamado Gaspar fue esculpido a imagen y semejanza de mismo Padre”: A su muerte estas estaturas permanecieron en tal digno lugar.

Calasanz y la “pedagogía del nacimiento”

De las cartas que escribe Calasanz, se deduce, que existía un trasiego de figuras de un colegio a otro. El fundador quería que el nacimiento apareciera “bien devoto” y atrajera mucha gente a visitarlo “para mayor gloria de Dios y para mayor mérito nuestro”

En el montaje de los nacimientos participaban activamente los alumnos de la escuela: “Nos las ingeniaremos para construir en la iglesia el nacimiento para la próxima Navidad y representaremos aquel sagrado misterio como mejor podamos. Haremos recitar un diálogo y otras composiciones a algunos de los alumnos para bien espiritual de la gente que lo visite” (1628)

En momentos difíciles para las Escuelas Pías, le llegan a Calasanz unas cartas reconfortantes desde Sicilia. Un religioso escolapio, el Hermano Salvador Signorini, construye en Cáller un nacimiento con grandes figuras de tamaño natural, que llaman la atención de toda la ciudad. El P. Carlos M. Rosiani escribe a Calasanz refiriéndose tan extraordinario nacimiento, que “ha dejado estupefacta esta ciudad diciendo a una voz que nosotros (los escolapios) estamos resucitando.

La tradición belenista no se ha interrumpido en la Escuela Pía, aunque está por investigar. En tiempos recientes, desearía que no cayeran en el olvido algunos nombres de escolapios que se hicieron famosos en la construcción de artísticos nacimientos. Durante muchos años Pamplona entera desfilaba por el Colegio de los PP. Escolapios, para visitar el nacimiento con efectos especiales construido por el P. Alejandro Pérez Altuna. La última edición de este nacimiento fue cedida a la Asociación de Belenistas de Pamplona, donde puede ser actualmente visitado. En Valencia hicieron famoso el del Colegio Calasanz los PP. José Ramón Ferrís y Vicente Frasquet. Este último, además, durante muchos años montó, por encargo del Ayuntamiento, el nacimiento al aire libre que durante las fiestas navideñas es exhibido en la plaza de la Ciudad del Turia llamada La Glorieta. Otros muchos escolapios han destacado en este arte belenista: Faustino Osés, Antoni Peralva, Angel Mitjavila, Luis Gaja, Modest Galofré, Josep Forcada, Eusebi Oller, Angel Torra, Antoni Batlle, Joan Camp, Celestí Miguel. Especial mención merecen los nacimientos que han sido reinstalados allí donde fueron construidos los dos primeros promovidos por San José de Calasanz. La Iglesia de San Pantaleón de Roma, hoy como en tiempos del P. Dragonetti, cuenta con un nacimiento construido en España y después trasladado a Roma e instalado allí personalmente por su autor el P. Jesús Ramo. Este escolapio, famoso por sus nacimientos de Logroño, culminó su carrera belenista en Madrid donde sus galardonadas producciones para el Instituto Calasanz de Ciencias de la Educación (ICCE) le han merecido el título de Maestro belenista, otorgado por la Asociación de Belenistas de la Capital de España.

En este como en otros aspectos, mantiene hoy su vitalidad la pedagogía de San José de Calasanz.