Una mirada desde las Escuelas Pias de Catalunya

Toni Burgaya

Secretario general Escola Pia de Catalunya

 

  1. ¿Cómo entiendes una escuela integral a pleno tiempo?

Una escuela integral a pleno tiempo es una escuela como la que inventó Calasanz: la que da las mejores oportunidades educativas para todas las personas y en especial a las más vulnerables.

Esta idea se concreta en que el aprendizaje no es exclusivo del entorno escolar, sino que se realiza en todos los espacios y tiempos de la vida cotidiana.

Me gusta siempre poner el ejemplo de que un niño o una niña en edad escolar que entra en el colegio antes, se queda a comer y hace una actividad extraescolar pasa 30 horas lectivas en el centro (de 9 a 13 y de 15 a 17), más 15 o 20 no lectivas (acogida, mediodía y tardes). Así pues, de las 45 horas totales, las 15 en horario no formal significan una tercera parte del tiempo.  ¿Cómo no vamos a dar importancia a 15 horas educativas semanales en el desarrollo de una persona? ¿Cómo no vamos a dar importancia a unas oportunidades educativas gigantes, ricas y diversas que ocurren precisamente en este tiempo? ¿Cómo no vamos a aprovechar estas oportunidades para poder conectar aprendizajes? ¡Quince horas semanales significan un curso entero cada dos años! Esa visión y la realidad en la que vivimos nos llevan a dos retos importantes. El primero integrar la educación formal y la no formal. El segundo y muy importante: hacer posible estas oportunidades educativas a niñas y niños en situación de riesgo dado que en Cataluña la educación formal está garantizada, pero la brecha social se concreta precisamente en la posibilidad que se tiene de acceder a actividades de tiempo libre. Para un porcentaje de nuestros alumnos, dependiendo del tipo de escuela, tener un espacio dónde poder realizar las tareas acompañados y a su vez compartir un tiempo de ocio con otros compañeros fuera del horario escolar facilita e influye en su desarrollo académico y emocional y, a su vez, esto es germen que posibilita abrirse a nuevas oportunidades de futuro.

 

  1. ¿Cómo coordinar en la escuela la educación formal con los programas no formales?

La coordinación de la educación formal con los programas no formales es muy importante. El acto educativo en un centro escolapio es un continuum bien organizado y coordinado.

A nivel interno en nuestras presencias tenemos a una persona encargada de esta coordinación y que en algunos casos forma parte de los equipos directivos. A nivel institucional todas las personas encargadas de coordinar la educación no formal se reúnen periódicamente para compartir experiencias y marcar una línea conjunta. Sabemos que no es suficiente y que tenemos mucho recorrido por delante. Por este motivo en la pasada asamblea decidimos incorporar una política de educación no formal para tener un modelo común para nuestras instituciones que nos permita consolidar y proyectar nuevos horizontes en esta mirada de educación a tiempo completo.

Otro aspecto importante a señalar es que, desde el Capítulo del 2015, y aún más en el último del 2019, hemos ensanchado la mirada en la Provincia para trabajar y construir conjuntamente entre escuelas, fundaciones de acción social, tiempo libre y grupos y comunidades. Una mirada transversal que nos permite vivirnos juntos como una oportunidad para aprovechar sinergias y avanzar en nuevos proyectos. Un buen ejemplo de ello es la oferta de espacios socioeducativos no formales que llevamos a cabo desde hace unos años. Estos espacios han surgido del trabajo conjunto entre las fundaciones y las escuelas. Se trata de espacios de atención educativa, de inclusión y de integración, diseñados para potenciar y consolidar las habilidades socioemocionales de los niños y adolescentes y también para acompañar sus familias y modelarlas.

Tenemos mucha esperanza en los buenos frutos que nos está dando y más nos dará en un futuro próximo este trabajo conjunto que traspasa totalmente la frontera de las escuelas.

 

  1. ¿Cómo construir comunidad cristiana desde la Escuela?

La escuela, en todas sus dimensiones, es un espacio privilegiado para la creación de comunidad cristiana. Contar con la confianza de las familias para compartir la educación de sus hijos es un lujo. Y, dada la situación de la iglesia en Cataluña, instituciones como la nuestra tienen que dar un paso decisivo hacia la construcción de comunidad. Siempre que hablamos de construir pensamos en hacer cosas juntos. No podemos construir solos, tenemos que construir con personas, escuchando y participando. Y en este punto construir comunidad cristiana es un reto mayúsculo que solo es posible desde la apertura, la acogida y el ejemplo. Cada día más personas piden acompañamiento en el camino de la vida. Cada día más personas piden orientación en muchas dimensiones. Estar atentos a estas llamadas permite ir construyendo comunidad. Ofrecer tiempos y espacios de acompañamiento lo hace posible. En mi opinión necesitamos más espacios y tiempos para compartir experiencias de vida y también personas formadas que puedan liderarlos.

A nivel concreto en cada presencia se cristalizan formas diferentes de comunidad siempre a partir de la acción que se realiza.

Otra oportunidad que tenemos es el auge de la acción social. Nuestras familias y nuestros entornos cada día están más sensibilizados en participar de la mejora de la sociedad, hay un compromiso creciente en favor de las causas sociales. Cada día tienen más éxito iniciativas que tienen como eje principal ayudar a niños y jóvenes en situación de riesgo. Esto es una gran esperanza en la construcción de comunidad y también en la construcción de comunidad cristiana porque la acción social no deja de ser el evangelio encarnado. A partir de aquí con el ejemplo oportuno nacen y crecen experiencias de comunidad cristiana.

El gran reto es continuar trabajando en la creación de una comunidad de personas de la que vale la pena formar parte.

 

  1. ¿Qué pasos se están dando en tu escuela para llegar a este modelo integral?

Estamos en proceso. Siempre hemos remarcado la importancia del modelo integral pero nunca lo habíamos oficializado como ahora. En la pasada asamblea de las escuelas aprobamos por primera vez una política específica para la educación no formal: “Integrar la educación no formal dentro del proyecto educativo de la escuela para mejorar la atención integral del alumnado”

El objetivo que tenemos durante este cuatrienio es poder llegar a concretar un modelo conjunto y de referencia para toda la provincia. Nuestro objetivo sería que las escuelas agruparan toda la actividad educativa del ámbito no formal como una etapa educativa más dentro de la organización, de modo que en los equipos directivos hubiera también un referente de este ámbito, una persona que pudiera liderar pedagógica y socialmente estos tiempos, espacios y actividades.

 

  1. ¿Qué vínculos tiene el proyecto educativo con el entorno social de la escuela y con las familias?

Una escuela escolapia no puede ser una academia. Nuestras escuelas tienen las ventanas y las puertas abiertas al entorno y solo tienen sentido CON el entorno. Una escuela escolapia solo tiene sentido si está arraigada al territorio, si cumple una función misional en su entorno. Por lo tanto, el vínculo en sus diferentes dimensiones siempre está presente en una acción escolapia. Por este motivo tenemos organizadas las “Taules de Presència” (mesas de presencia) con el fin de fortalecer y compartir el vínculo entre diferentes entidades del entorno escolapio. Estos espacios de encuentro facilitan el trabajo conjunto y fortalecen la comunidad escolapia en el territorio. Las “Taules de Presència” han de permitir dar respuesta a las necesidades concretas de cada territorio concreto trabajando en red con otras entidades del entorno, con los Servicios Sociales, con una mirada de comunidad amplia.