UNA MIRADA DESDE…

COLEGIO SAN JOSÉ DE CALASANZ. VALENCIA (ESPAÑA)

María Muñoz. Directora.

¿Cómo entiendes una escuela integral a pleno tiempo?

Como una escuela que atiende todos los aspectos educativos, formales y no formales, a pleno tiempo, no solo durante la jornada lectiva. Es integral porque abarca todas las dimensiones educativas necesarias: curricular o académica, pastoral, espiritual, social, lúdica, deportiva, artística…

¿Cómo coordinar en la escuela la educación formal con los programas no formales?

Con creatividad y ganas. Lo primero y fundamental es tener la convicción de que los programas no formales enriquecen y complementan la educación formal. A partir de esta premisa, el resto es posible con formación del profesorado, gestión de recursos, flexibilización del currículo y entusiasmo por una educación integral.

¿Cómo construir comunidad cristiana desde la escuela?

Según mi experiencia, se construye comunidad cristiana desde la escuela posibilitando tiempos y espacios para compartir en general y, en concreto, para compartir la fe. Es importante contar con todos los que formamos la comunidad educativa, generar vínculos, relación, compartir la eucaristía, celebrar juntos… Invitar y acoger a todos, hacer partícipes a todos los miembros de la comunidad, escucharlos. Ser creativos también en las convocatorias, adecuadas y diferentes según edades, intereses, necesidades. Y, por último, pero en mi opinión lo más importante, no rendirse, ser persistentes, y vivir cada encuentro, cada compartir, con alegría y agradecimiento: no se construye comunidad cristiana de un día para otro, pero todo aquello que la posibilita va cimentando su crecimiento.

¿Qué pasos se están dando en tu escuela para llegar a este modelo integral?

Con el Covid-19 hemos retrocedido, o más bien se ha paralizado cierta actividad, pero en el colegio vamos avanzando con propuestas para ofrecer una escuela integral a pleno tiempo, desde que se abre hasta que se cierra: clases ordinarias, celebraciones, oración continua, acompañamiento en tiempo lectivo y fuera de él, materias extraescolares de tipo académico (idiomas, por ejemplo), pastorales (Movimiento Calasanz, tanto para alumnos como para profesores, PAS, familias y exalumnos), sociales (alumnos voluntarios, familias voluntarias) deportivas (fútbol sala, balonmano, baloncesto, judo), lúdicas (ajedrez, robótica), artísticas (ballet, el Musical, teatro…) y los grupos Scout. También celebramos la eucaristía dominical y rezamos juntos en tiempos litúrgicos fuertes, antes de empezar la jornada lectiva de los más pequeños. Falta camino por recorrer pero estamos en ello, acondicionando y gestionando espacios para materializar una escuela integral a pleno tiempo.

¿Qué vínculo tiene el proyecto educativo con el entorno social de tu escuela y con las familias?

El vínculo del proyecto educativo con el entorno social de la ciudad en general es limitado, y especialmente lo es si lo ceñimos al barrio en el que se ubica el colegio. En este aspecto necesitamos crecer. Sí hay un vínculo mayor con las familias, claro, puesto que forman parte de la comunidad educativa y la comunidad cristiana, y con quienes establecemos un diálogo constante a través de diversos medios y en varios momentos del curso. Contamos con ellas para la formación, los momentos celebrativos y oracionales, el voluntariado, el Movimiento Calasanz, el banco de uniformes y de libros, la celebración del día de las familias… Con todo, también necesitamos seguir fortaleciendo vínculos con ellas.

María Muñoz Delhom, a 14 de marzo de 2021.