Familia y Escuela van de la mano con Calasanz

 “Tenga buen ánimo y no se amargue por los trastornos que ahora suceden. Porque espero en la misericordia de Dios que todas las cosas se resolverán bien, si con paciencia y prudencia sabemos navegar mientras dura esta tormenta.”

Calasanz, 21-12-1641

En una Venezuela permanentemente en crisis, en la que los docentes prefieren el empleo informal o el desempleo a ejercer su profesión, donde los docentes abandonan las aulas y los estudiantes asisten a la escuela solo por un plato de comida, En una Venezuela en la que hace apenas un año sufrimos una crisis eléctrica que nos dejó a oscuras y con escuelas cerradas, es en la que hoy nos toca vivir otra crisis, una más. Esta vez, la cuarentena por la pandemia provocada por el COVID-19.

A partir del 16 de marzo, el Presidente decretó la suspensión de las actividades escolares y ordenó a los directivos de las instituciones educativas garantizar la prosecución del año escolar 2019-2020. Para ello, el gobierno diseñó un programa pedagógico llamado “Cada Familia una Escuela” que lo ha difundido a través de las redes sociales. Este programa es transmitido a diario, mañana y tarde, a través de un canal de TV nacional. Ha hecho énfasis en que este tiempo de cuarentena no es vacación, es prevención. La cuarentena es tiempo para quedarse en casa continuando con las actividades escolares, los hijos acompañados por sus padres y los docentes desde sus casas orientando el proceso de aprendizaje-enseñanza.

Venezuela es un país aguerrido, ninguna crisis, aunque nos tome por sorpresa, nos avasalla, aún más si formamos parte de la Escuela Pía.

Faltando tres semanas para el cierre del segundo momento escolar, que inició el pasado 07 de enero, hemos tenido que asumir la educación a distancia sin tiempo para organizarnos, para reprogramar, sin la posibilidad de reunir a nuestros educadores para jornadas de formación, establecer acuerdos y líneas de acción. Mucho menos, para reunir a los padres de familia y a los estudiantes para darles alguna orientación.

Es una realidad difícil de asumir, obligados a reprogramar en dos días, planificar para una modalidad de enseñanza que no se domina, pues no se practica, en un contexto donde falla continuamente la luz y la conexión a internet, donde hay estudiantes y docentes que no tienen computadora ni celulares inteligentes, donde las familias están fracturadas, separadas y muchas veces ausentes. Una realidad donde el personal docente sufre las mismas necesidades y limitaciones del resto de la población. Una realidad donde los colegios, ni siquiera cuentan con un personal docente completo y en algunos casos, ni calificado.

Nuestra Presencia Escolapia de Caracas, no cuenta con el personal docente completo, ni con la plataforma tecnológica necesaria para la enseñanza a distancia. Sin embargo, cuenta con algo más importante y valioso, su gente, personas preparadas y comprometidas con la misión de evangelizar educando.

Nuestras maestras de Inicial y de Primaria, acompañadas por su Coordinadora, de inmediato comenzaron a reprogramar, a investigar, a preparar actividades para enviarlas a los estudiantes a través de sus representantes, aprovechando los grupos de Whatsapp. Desde el primer día, los niños de Inicial hasta Sexto Grado de Primaria, comenzaron a recibir las actividades. Con sus familiares han logrado continuar con sus estudios. Todo el personal se activó a través de las redes sociales, logramos organizarnos, abrir canales de comunicación efectiva con los docentes, con los estudiantes, con los representantes. Nuestros estudiantes de Secundaria también están recibiendo sus actividades. Todos estamos trabajando desde nuestras casas, incluyendo al personal administrativo garantizando el cumplimiento de los compromisos laborales.

Al mismo tiempo, al inicio de la cuarentena nos organizamos para repartir combos de comida para todo el personal con los alimentos que teníamos destinados para los almuerzos que damos en “Nuestro Comedor Calasanz”.

Hemos entendido la importancia de quedarnos en nuestras casas, del cumplimiento de las normas de prevención. Estamos asumiendo nuestra responsabilidad como educadores escolapios. Ante la adversidad no nos detenemos, le damos la vuelta, seguimos de pie, caminando y creciendo. Estos momentos de crisis son de aprendizaje, de aprender a transformar las adversidades en oportunidades. En estos momentos de crisis debemos saber estar con el otro,  acompañar desde la fe, la esperanza, para fortalecernos desde las emociones y el espíritu. Enfrentamos tiempos de grandes cambios, que nos exigen ir a un ritmo acompasado, sin prisa y sin pausa.

No debe ser casualidad que estos tiempos de cuarentena coincidan con la cuaresma, justamente que sean tiempos de guardarnos y prepararnos para la transfiguración de la vida misma.

No sabemos cuánto tiempo durará esta cuarentena, lo que sí sabemos es que mientras tengamos que educar en estos tiempos debemos autoformarnos para poder enseñar a otros con nuevas estrategias propias de la enseñanza a distancia, para que juntos, estudiantes y docentes, aprendamos a aprender. No sabemos a qué volveremos después de la cuarentena, lo que sí sabemos es que mientras tengamos que educar en estos tiempos estaremos dando vida a una nueva forma de educación.

Educar en tiempos de cuarentena es innovar.

Estamos gestando una nueva escuela, que junto con la familia, va de la mano con Calasanz.

Marirrosa Carrera Rivas, Directora Académica

 

TESTIMONIOS:

Testimonio de Erimar Reis, estudiante de 5to Año de Secundaria

“Fue atemorizante entrar en cuarentena, no por el hecho de no salir de casa, sino por la incertidumbre de qué sucedería con el año escolar, mi último año escolar. Los primeros días concentré mi mente en todas las evaluaciones que quedarían en el aire y en los trabajos que de una u otra forma sabía que a pesar de esto podía llevar a cabo, comencé a redactar mi proyecto de investigación el lunes siguiente al decreto ya que necesitaba tener mi mente ocupada en otra cosa que no fueran malas noticias y la desinformación que circula por las redes; comencé a pesar de no saber a ciencia cierta si las clases se podrían llevar a cabo frente toda la adversidad que se está presentando. Hoy siendo el 5to día de cuarentena me siento segura de que el proceso que llevaba este año escolar no se verá afectado por este tiempo de resguardo, ya que tanto mis profesores como mis compañeros y mi propia persona estamos dedicándonos a culminar este 2do momento de la forma más óptima, sin dejar de lado el carácter didáctico que ofrece el colegio. Personalmente espero con ansias culminar mi último año escolar con clases presenciales dentro de la institución, porque a pesar de que las clases online son una alternativa, nada se compara con el calor humano y la pedagogía que puede ofrecer un profesor frente a un pizarrón.”

Testimonio de Manuel Lugo, estudiante de 4to Año de Secundaria

“Fue algo sorpresivo que el viernes 13 de marzo culminaran las actividades llevadas en los colegios, realmente fue algo necesario, pero al no ver la magnitud del asunto en ese momento, impresionó. Cuando anunciaron cuarentena me pregunté qué haría el colegio ante la imposibilidad de ver clases, al enterarme que se tomaron medidas alternas a las aulas para continuar el periodo escolar, me pareció una manera bastante buena para llevar la actual situación. El hecho de que los pagos al personal continúen y se intenten llevar diferentes medidas alternas a la situación (como grupos de whatsapp, facebook y documentos enviados vía gmail) es muestra de un gran interés por la educación y aunque las situaciones que aún persisten en el país desgasten y coloquen contratiempos, el colegio sé que tomará riendas en cada asunto que se presente.”

 

Testimonio de Jannina Castillo, Coordinadora de Inicial y Primaria:

“Con toda esta situación que estamos viviendo en nuestra nación, he contado con el apoyo total de las docentes, que han colaborado de manera continua, positiva e incondicional, logran cumplir con la jornada de trabajo desde casa manteniéndose activas ante toda situación. La actitud que mostramos es digna de un calasancio. A través de esta experiencia hemos logrado vivenciar lo que nuestro Santo Patrono, San José de Calasanz, nos inculcó como padre escolapio, entregado a esta obra por amor a los niños y a la educación. Esperamos salir pronto de esta situación, estamos en oración, nos mantenemos firmes y positivos para salir de éste y cualquier otra adversidad.”