Comunidades de Aprendizaje es una propuesta de transformación social y cultural que empieza en la escuela, pero la trasciende. Situada en la perspectiva del aprendizaje dialógico propone alcanzar tres objetivos: calidad educativa, equidad y cohesión social. Sus premisas principales son que la educación escolar necesita de la participación de la comunidad y que el aprendizaje se produce a través del diálogo igualitario entre las personas.

En la década de 1990, el Centro de Investigación en Teorías y Prácticas para la Superación de las Desigualdades (CREA) de la Universidad de Barcelona, sobre la base de los conocimientos acumulados por la comunidad científica internacional y en colaboración con los principales autores de diferentes disciplinas de todo el mundo, promovió la implementación de Comunidades de Aprendizaje en las etapas de educación obligatoria.

Las personas aprenden juntas, utilizando las mismas herramientas y en el mismo entorno. En la metodología de trabajo habitual en las escuelas, es el personal docente el que imparte conocimientos y es el alumnado quien escucha. En las comunidades de aprendizaje, el alumnado se convierte en el protagonista de su propia educación y asume la responsabilidad sobre lo que aprende.

La participación de la comunidad se concibe en un sentido amplio: involucra a familias, organizaciones sociales, institutos de formación docente y universidades, gobiernos y otras organizaciones de la sociedad civil (clubes, ONGs, centros barriales, etc.). Comunidades de Aprendizaje entreteje una red entre los diversos actores involucrados en las actividades de la escuela y, así, potencia las interacciones para alcanzar un objetivo común: que todos los alumnos alcancen los mejores resultados de aprendizaje para estar incluidos en la sociedad actual.

Una escuela que trabaja con esta perspectiva se organiza del siguiente modo:

  • Se forman grupos reducidos de alumnos y alumnas de distintos niveles, culturas y géneros. Esto potencia valores como la tolerancia, el respeto y la igualdad.
  • Se fomenta la comunicación y la participación, de forma que todas las opiniones de los alumnos y alumnas son escuchadas y tenidas en cuenta.
  • En cada grupo suele haber una persona adulta, que puede ser el profesor o profesora, un familiar o una persona voluntaria; sin embargo, el aprendizaje deriva de la interacción entre los niños y niñasen el grupo.
  • Se trabaja sobre una misma tarea y el papel de la persona adulta es simplemente motivar.
  • Se fomenta la ayuda entre los alumnos y alumnas de forma que exista colaboración y no competencia. De esta manera se trabaja el valor de la solidaridad.
  • La responsabilidad en la educación es compartida, puesto que todas las personas que intervienen asumen un papel importante: padres y madres, alumnos y alumnas, voluntarios y voluntarias, familiares…

Los niños y niñas, y también las personas adultas y la sociedad en general, se benefician de las comunidades de aprendizaje de las siguientes formas:

  • Los niños y niñas aprenden a sociabilizar y conocen más de cerca a otros niños y niñas más pequeños o mayores.
  • Se descubre que las personas son iguales con independencia de su religión, su raza o su sexo.
  • La timidez a la hora de hablar en público desaparece poco a poco porque los niños y niñas aprenden a dar su opinióny a que a esa opinión sea respetada y tenida en cuenta.
  • Surgen opiniones diferentes y se aprende a escuchar y a hacer una crítica sana y fundamentada.
  • Se aprende de los errores para lograr alcanzar la solución a un problema, tal y como sucede en la vida real.
  • Las clases son mucho más dinámicas y divertidas, y se aprende más porque no es lo mismo un aprendizaje solitario y en silencio frente a un libro, que un aprendizaje en grupo debatiendo y compartiendo.
  • La motivación crece, por lo que las clases resultan interesantes y los alumnos y alumnas querrán ir a clase porque disfrutan.
  • La sociedad, en general, se beneficia también porque se educa a niños y niñas en el respeto, el trabajo en equipo, la comunicacióny, por lo tanto, serán personas adultas críticas y de mente más abierta.

Las comunidades de aprendizaje hoy en día no están solo en los colegios, también están en los institutos, en las universidades e incluso en internet o en las redes sociales como Facebook. Sin embargo, las comunidades que se crean en las redes sociales están más enfocadas a compartir intereses que a aprender en común, por lo que, en estos casos, se suele hablar de comunidades de intereses.

También encontramos comunidades de aprendizaje en las empresas

Una comunidad de aprendizaje puede surgir, incluso, en el seno de una empresa, cuando varias personas se unen para centrarse en el aprendizaje de un nuevo software, por ejemplo, de forma que:

  • Se apoyan y se ayudan en los problemas que aparecen.
  • Aprenden unas de otras.
  • Trabajan en equipo.
  • Comparten soluciones.

 

Hay mucha información en la Web sobre las comunidades de aprendizaje. Les sugerimos la página Web https://www.comunidaddeaprendizaje.com.es/ que agrupa a una red de escuelas en el ámbito español y americano que se organizan desde esta opción pedagógica, se comparten experiencias significativas y se ofrece una formación virtual a los docentes.

En cada país, hay una organización referente en la propuesta, que se puede acceder para saber cómo involucrarse en el proyecto. Una de las escuelas referentes de nuestro ámbito es la de Escolapios de La cartuja en Granada.

Sin duda, merece la pena conocer este proyecto y valorar qué podría ser útil para incorporar a nuestro proyecto escolapio de escuela integral a pleno tiempo.