Orientación de fondo de nuestra acción por la cual abrimos nuestras Obras a quienes más lo necesitan, educamos desde la perspectiva del pobre, ofrecemos nuestra propuesta educativa a quienes no tienen posibilidad de acceso a la educación formal y procuramos responder al reto que nos plantean las nuevas pobrezas que afligen a los niños y jóvenes.

El 17 de marzo de 1646 llegó a San Pantaleón don José Palamolla, secretario del cardenal vicario Ginetti, y ante la comunidad reunida en el oratorio de San Pantaleón leyó un breve apostólico por el cual, el Papa ordenaba la reducción de la Orden de las Escuelas Pías; un decreto que condenaba una obra tan beneficiosa para los pobres a la práctica extinción.

No entramos en las razones concretas por las que se emitió el decreto; pero sí la actitud que tuvo el santo Calasanz ante noticia tan desoladora. Tenía conciencia de que era un decreto injusto: Con la presente, le advierto a VR que, aunque le escriban que nuestra religión será destruida, no dé crédito a tales noticias, porque esperamos que Cristo bendito y su Madre Santísima estarán de nuestra parte y desbaratarán todas las maquinaciones de los adversarios. (EP 4344).

La misma tarde de la lectura del decreto, escribe una carta a varias comunidades en la que comunica la fatal decisión del Papa y anima a los religiosos a seguir adelante en la misión: No dejen de continuar con alegría el Instituto y de estar unidos y en paz, esperando que Dios lo remediará todo. (EP 4342).